Buenos Aires, 18/10/2017, edición Nº 1799

El Hospital Italiano sumó un robot para la realización de cirugías de garganta y cuello

Este sistema de asistencia robótica optimiza la labor del médico y disminuye la invasión sobre el paciente.

Esteban Schoj

(CABA) La innovación tecnológica aplicada a la medicina sigue avanzando a grandes pasos. El futuro llegó hace rato y con él, cada vez son más las máquinas que se cuelan entre los profesionales de la salud. Recientemente , el Hospital Italiano de Buenos Aires sumó su tercer robot para la realización de cirugías, el Da Vinci. El prototipo está diseñado para las intervenciones en cabeza y cuello y fue presentado por el servicio de Otorrinolaringología de ese centro de salud.

Según consignó Tiempo Argentino, para esa ocasión fue invitado el cirujano portorriqueño Carlos Pérez Mitchell, especializado en Cirugía Transoral Robótica (TORS) a brindar una conferencia sobre los beneficios de contar con el robot cirujano. “La aplicada en cabeza y cuello es una de las técnicas más recientes en cirugía robótica. Esa parte del cuerpo es un área anatómica muy pequeña pero que contiene muchas zonas importantes”, consideró el especialista boricua.

Actualmente, son más de 2800 los equipos que están instalados en todo el mundo (la mayoría en los Estados Unidos –unos 2100–), con más de 40 en América Latina, de los cuales cinco funcionan en nuestro país. En constante desarrollo y expansión, el sistema Da Vinci permite al cirujano y a su asistente trabajar en simultáneo en un entorno de mayor comodidad.

La necesidad de desarrollar esta técnica en cabeza y cuello radica en que, según contó Pérez Mitchell, “en el hemisferio occidental estamos observando una alta incidencia de tumores relacionados con el HPV (el virus del papiloma humano) en el área de la orofaringe (porción bucal de la faringe, la garganta), en pacientes jóvenes que en su mayoría no son bebedores ni fumadores”. Estos robots aplicados a la medicina fueron desarrollados para optimizar la labor del profesional y disminuir la invasión sobre el paciente. En ese sentido, la ingeniera biomédica Belén Cepa Fraga, representante de DeLeC Argentina, la empresa de capitales nacionales que desarrolló esta tecnología, sostuvo: “Esta nueva especialidad en cirugía robótica es un gran desafío y se une a un programa de cirugía robótica que el Hospital Italiano viene desarrollando hace más de siete años. Este desarrollo constituye un proyecto que involucra no sólo a los cirujanos que están en el quirófano en contacto con el paciente, sino a muchos otros sectores, lo que la vuelve una práctica interdisciplinaria”.

Entre las ventajas experimentadas por el cirujano gracias a la utilización de este robot se destacan la visualización del campo quirúrgico en 3D alta definición, y la posibilidad de contar con una consola ergonómica y confortable que permite una mejor performance y una mayor precisión para llevar a cabo cirugías complejas. Además, el paciente se verá beneficiado porque experimentará una disminución en la pérdida de sangre durante la cirugía, tendrá un menor traumatismo y dolor post quirúrgico, y afrontará una más rápida recuperación. “Este sistema de asistencia robótica a la cirugía mínimamente invasiva permite llevar al máximo todos los beneficios de la cirugía abierta, pero con mínimas incisiones”, resumió Cepa Fraga.

Por su parte, el jefe del servicio de Otorrinolaringología del Hospital Italiano, Carlos Boccio, celebró la nueva adquisición: “En el hospital se han desarrollado programas que involucran a urología, como cánceres de próstata. Se ha hecho cirugía cardíaca, ginecológica y alguna pediátrica. Ahora, por primera vez en la Argentina, estamos incursionando en la utilización del robot para cirugías de otorrino y de cabeza y cuello, que en todo el mundo recién está empezando a difundirse”.Para el especialista, lo importante de la cirugía robótica es que es “mínimamente invasiva, es decir que en lugar de hacer grandes desplazamientos de tejido para llegar al tumor y extraerlo, permite hacer menos movimientos, ser menos cruento y agresivo y minimizar los efectos adversos en el post operatorio”. Además, el profesional subrayó: “Está claro que cuando uno ve mejor y puede eliminar tejido con más precisión y con instrumentos más pequeños, el paciente la pasa mejor en el post operatorio: tiene menos sangrado, menos problemas para tragar, mejor voz, no usa frecuentemente cánula de traqueotomía ni sonda para alimentación, etc. Esas son todas cosas que tienen un gran impacto en su calidad de vida del paciente. Y a eso vamos.”

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Fuente: Tiempo Argentino

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