Buenos Aires, 25/11/2017, edición Nº 1837

El gobierno bonaerense ya despidió a 739 uniformados

Es por presuntos casos de corrupción, homicidios, torturas, robos o, simplemente, inoperancia en la labor policial

(PBA) Cuando ya pasaron más de 120 días de gestión al frente del gobierno provincial, María Eugenia Vidal encara una importante purga en la policía bonaerense: hasta ahora desafectó a 739 uniformados por presuntos casos de corrupción, homicidios, torturas, robos o, simplemente, inoperancia en la labor policial. Además, se abrieron unos 1700 sumarios en la Dirección de Asuntos Internos, que evalúa el comportamiento de aquellos y otros efectivos.

Las exoneraciones, sumadas a la decisión política de exigir las declaraciones juradas a los oficiales jefes y comenzar a investigar los manejos de dinero con las horas adicionales, estimulan en las filas policiales un fuerte estado de inquietud. Ya hubo una amenaza de autoacuartelamiento. Aunque el fundamento visible fue un reclamo salarial, tanto policías como funcionarios políticos advirtieron que la convocatoria encarna un malestar mayor derivado del aumento de los controles y de la mayor “marca personal” a la actuación uniformada.

Los cambios comenzaron a los pocos días de que Cristian Ritondo se hizo cargo del Ministerio de Seguridad e incluyeron tanto a jefes de la cúpula policial como a uniformados de distintos escalafones de la fuerza. El balance indica que, en promedio, fueron desafectados al menos siete policías por día de la fuerza, que tiene unos 90.000 integrantes.

Tras la primera medida de Ritondo, de cambiar al jefe de la policía y nombrar a Juan Pablo Bressi en lugar del comisario general Hugo Matzkin, la “verdadera purga” arrancó a partir de la triple fuga del penal de General Alvear de Víctor Schillaci y los hermanos Martín y Cristian Lanatta, tres de los cuatro condenados por el triple crimen de la efedrina. NT

 

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