Buenos Aires, 24/11/2017, edición Nº 1836

El gigante Palermo, homenajeado en la Bombonera

El goleador, el ídolo y la leyenda protagonizará hoy el último capítulo de su fabulosa historia en el fútbol, con un partido homenaje en la cancha de Boca, su lugar en el mundo. Será a partir de las 20 y no faltarán las figuras que lo acompañaron durante su carrera. El acto de homenaje al `Titán` se llevará a cabo a partir de las 20 en La Bombonera y, como...

El goleador, el ídolo y la leyenda protagonizará hoy el último capítulo de su fabulosa historia en el fútbol, con un partido homenaje en la cancha de Boca, su lugar en el mundo. Será a partir de las 20 y no faltarán las figuras que lo acompañaron durante su carrera.
El acto de homenaje al `Titán` se llevará a cabo a partir de las 20 en La Bombonera y, como no podía ser de otra manera, se juntarán a compartir el momento los amigos que cosechó a lo largo de su carrera, entre ellos Guillermo Barros Schelotto y otros ídolos boquenses como Carlos Tevez.

Palermo, nacido en La Plata el 7 de noviembre de 1973, se retiró en forma oficial hace ocho meses, el 18 de junio del año pasado, luego de haber marcado nada menos que 237 goles en partidos oficiales con la camiseta “xeneize”, cifra que lo erigió en el máximo goleador del club.

Además, el `Loco` dio 14 vueltas olímpicas con la casaca “azul y oro”, y se conquistó para siempre a la feligresía “xeneize” con sus goles a River, el eterno rival, o aquellos dos al Real Madrid en Japón en el 2000, en la obtención de la Copa Intercontinental de Clubes, la segunda de las tres que posee el club.

Sin dudas, sus goles al “millonario”, al que directamente tuvo de cliente, o sus conquistas en finales y partidos importantes, más su asombrosa capacidad para superar la adversidad y las serias lesiones que sufrió durante su carrera lo hicieron un tipo especial, querible, adorado por propios y respetado por extraños.

El “optimista del gol”, como lo bautizó Carlitos Bianchi, comenzó su carrera en Estudiantes de La Plata, club del que es hincha confeso y al que le gustaría regresar como director técnico en el futuro, según admitió en los últimos días.

Su llegada a Boca, propiciada por Diego Maradona, se produjo en 1997 y duró hasta el 2000 en la primera etapa (luego protagonizó una segunda entre 2004 y 2011), hasta que emigró a España para desempeñarse en Villarreal, Alavés y Betis.

Con la camiseta del seleccionado argentino tuvo buenas y malas, aunque el final de su carrera le regaló la posibilidad de jugar un Mundial, en Sudáfrica 2010, donde no pasó desapercibido.

Seguramente Martín querrá borrar de su memoria la fatídica participación en la Copa América de 1999, donde lució la camiseta argentina durante el ciclo del rosarino Marcelo Bielsa como DT y vivió la triste y desagradable experiencia de malograr tres penales, todos en un mismo partido, ante Colombia.

Sin embargo, luego de más de una década, el fútbol puso las cosas en su lugar y Palermo recibió una vez más el guiño cómplice de Maradona, quien desde su función de entrenador le abrió las puertas del combinado `albiceleste`.

Y el `Titán` pagó con creces, puesto que primero marcó bajo un diluvio ante Perú -en la cancha de River- el gol que permitió al equipo clasificarse para la cita mundialista, y una vez en la Copa del Mundo, ingresó ante Grecia en la fase de grupos y como no podía ser de otra manera, perforó la red con un certero derechazo tras un rebote del arquero.

Ese gol desató las lágrimas de Martín y lo elevó a la categoría de referente nacional, al punto que, en su regreso a la Argentina, todos los hinchas contrarios lo trataron con respeto y, por qué no, con la admiración propia para aquello que se desea y no se tiene, un lujo del que sólo podían jactarse los “boquenses”, “propietarios” en exclusiva del “zurdo” número `9`.

Todo eso quedó atrás, es historia, la que oficialmente tuvo su capítulo final en junio pasado en un partido en el que Boca igualó 2 a 2 con Gimnasia, en el Bosque platense, aunque en forma extra oficial, con tintes netamente sentimentales, será su definitivo adiós esta noche.

Habrá dos bandos en La Boca, por un lado “El Equipo de Martín” y por el otro “Los Amigos de Martín”, y también dos ausencias importantes.

Por un lado la de su amigo Maradona, actualmente en los Emiratos Arabes Unidos, donde dirige al Al Wasl, y la de Juan Román Riquelme, símbolo de Boca y compañero de numerosas conquistas, con quien está distanciado por esas cosas de la vida que no requieren demasiadas explicaciones.

En el equipo del `Titán` se anunciaron los arqueros Oscar Córdoba y Roberto Abbondanzieri; los defensores Hugo Ibarra, José María Calvo, Clemente Rodríguez, Rolando Schiavi, Jorge Bermúdez, Juan Manuel Insaurralde, Aníbal Matellán, Matías Caruzzo, Rodolfo Arruabarrena y Juan Angel Krupoviesa.

También los mediocampistas Diego Cagna, Gustavo Barros Schelotto, Fabián Vargas, Mauricio Serna, Leandro Somoza, Cristian Chávez, José Basualdo y Leandro Gracián.

Mientras que en la delantera se alistarán Tévez, el `Mellizo` Guillermo, Antonio Barijho y Ryduan Palermo, con quien el goleador compatirá unos minutos en la cancha.

Por su parte, en el equipo de Amigos de Martín se nuclearán los arqueros Carlos Bossio y Pablo Migliore, los defensores Claudio París, Oscar Craviotto, Diego Capria, Roberto Ayala, Pablo Quatrocchi, Cristian Cellay, más los uruguayos Washington Tais y Alejandro Lembo.

Los mediocampistas Juan Sebastián Verón, Rodrigo Braña, Rubén Capria, Oscar Acosta y el brasileño Denilson, mientras que en la delantera estarán Mauro Amato, el uruguayo Alvaro Recoba, Martín Mazzuco y el chileno Iván Zamorano.

El árbitro será el ex internacional Héctor Baldassi, quien siempre mantuvo una excelente relación con el goleador.

Será, entonces, el final de una historia de amor y Martín sabrá, ahora sí, lo que es sentir ese olor, esos rincones, esa gente, todo junto rindiéndose a sus pies, por última vez vestido como futbolista.

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