Buenos Aires, 24/08/2017, edición Nº 2083

El ejercicio del pretexto: cuáles son las excusas más locas para no entrenar

Cuatro alumnas indagaron cuáles son los pretextos más comunes; invitaron a "derribarlos" en el parque Rivadavia.

(CABA) Un equipo de alumnas de Comunicación Social  de la UBA investigó las excusas más comunes para no hacer actividad física entre los adultos. Hubo de todo en las respuestas —hechas a amigos, familiares y contactos de redes sociales—, un listado de 50 pretextos.

El equipo de Vanina Caudulo, Nayla Ramírez, Marianela Aispuru y Jesica Rychter, hicieron un decálogo de puras excusas que van desde la percepción de cómo está el tiempo (“Hace un poco de frío” o “Parece que va a llover”), los compromisos impostergables (“Quedé en cenar con un amigo”, “Me quedé ordenando el departamento” o “Tengo que pasar de nivel en el juego”), las adversidades (“Tengo la bici un poco desinflada”, “Mi cuerpo no está anatómicamente preparado” o “Me cansa cambiarme de ropa para ir al gym”) o, simplemente, la excusa astrológica (“No se alinearon los planetas”).

Para otros, el partido del fin de semana (¡y hasta el Mundial!) puede cubrir la cuota semanal de movimiento. Y, como era de esperar, no faltó un pretexto que comparten el ejercicio y la dieta: “Mejor arranco el lunes“.

Luego, el equipo diseñó una campaña de bien público llamada ExcusaCero  para incentivar la actividad física. A través de Facebook y Twitter proponen “un encuentro recreativo e interactivo para que las personas derriben sus excusas”.

Para lograrlo, recurren a una estrategia simple con todo el que intenta resistírseles: aprovechar cada tuit a #ExcusaCero o mensaje en su sitio de Facebook para sumar, más a modo de una jugada de truco que una respuesta a un comentario gracioso, una idea de cómo encontrar la manera de hacer actividad física para renovar energías para las actividades diarias y mejorar el ánimo.

A modo de concientización, el sábado 22 de noviembre hubo un encuentro en Parque Rivadavia del barrio porteño de Caballito. Colaboró la profesora en educación física María Cecilia Aispuru para elaborar las actividades más recreativas, como el bowling para derribar con una pelota las latas en las que grandes y chicos anotaban sus excusas, o para responder las dudas de curiosos que se acercaban a ver de qué se trataba.

No faltaron los ejercicios tradicionales, como los abdominales sobre colchonetas o los movimientos de pie para los más arriesgados, para fortalecer los músculos de brazos y piernas. “La intervención en el parque fue un éxito“, aseguró Marianela. “Todo salió muy lindo“, amplió Jesica. Familias, jóvenes y adultos mayores se animaron al desafío.

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