Buenos Aires, 17/12/2017, edición Nº 1859

El dolar para viajar al extranjero llegó a los $ 7

Salir del país ya es un 60% más caro que antes del cepo para los argentinos. (CABA) La devaluación acelerada que implementa el Gobierno desde julio pasado encarece cada vez más la salida del país para los argentinos. El dólar que hoy deben pagar por las compras de pasajes turísticos y los consumos con tarjeta de crédito en sus destinos del exterior llegó en estos días a los $ 7...

Salir del país ya es un 60% más caro que antes del cepo para los argentinos.

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(CABA) La devaluación acelerada que implementa el Gobierno desde julio pasado encarece cada vez más la salida del país para los argentinos. El dólar que hoy deben pagar por las compras de pasajes turísticos y los consumos con tarjeta de crédito en sus destinos del exterior llegó en estos días a los $ 7 y es un 60% más alto que el que debían afrontar antes de que se aplicara el cepo cambiario. Esto significa que, actualmente, los turistas que viajan al exterior deben pagar $ 260 más que hace dos años por cada u$s 100 que deciden gastar ahí.

Sucede que el Poder Ejecutivo debió apurar la velocidad de devaluación oficial en los últimos meses hasta llevarla a un tasa anualizada inédita del 33%. Ayer, este dólar volvió a subir un centavo y cerró en los $ 5,75 para la venta. Con lo cual los bancos, que toman una cotización levemente mayor y que deben agregar un recargo del 20% de la AFIP, terminarán aplicando en sus resúmenes de cuenta un tipo de cambio de $ 7. Este dólar era, antes del cepo, de sólo $ 4,40.

El dólar oficial nunca había avanzado tan rápido en cinco años como lo hizo en el comienzo del segundo semestre: con un aumento de 35 centavos, desde los $ 5,395 hasta los $ 5,75, el ritmo de suba del tipo de cambio oficial promedió el 32% anual.

El Gobierno pretende con esto sincerar una devaluación que ya se dio en los hechos en el segmento informal durante los últimos dos años y que ya tuvo buena parte de sus efectos en los precios domésticos. También, ponerle un freno a un drenaje de divisas que se da a través del turismo y que llegará en todo este año a los u$s 8.500 millones. En M&S Consultores estiman que, el año próximo, la cifra podría llegar a los u$s 10.000 millones. Razón suficiente para pensar, dicen, cuál será la próxima víctima de las restricciones oficiales.

Aun con esta suba del dólar, el Ejecutivo no logra achicar la brecha entre el mercado oficial y el paralelo. La divisa se vende en las cuevas de la City muy por encima de los $ 9 y va camino a los $ 10.

El encarecimiento de las salidas al exterior no es el único efecto negativo que provoca la incesante suba del dólar oficial. También está obligando a Marcó del Pont a convalidar un curioso combo ortodoxo: aceptar las mayores tasas de interés de los últimos 19 meses en los plazos fijos de los bancos (están ya en el 18,5% anual en los depósitos mayoristas en pesos a 30 días); afrontar el endeudamiento más caro desde la convertibilidad hasta hoy en las Letras que emite para absorber pesos de los bancos (el retorno de las Lebac, del 17% anual, es un récord desde entonces); y sobrevivir con la menor expansión monetaria de los últimos tres años (más cercana al 25% anual, tras alcanzar el 40% en 2013). Son las extravagancias que deja un modelo que, no hace mucho, pretendía defender y enseñar las bondades de la audacia heterodoxa.

Fuente consultada: Ámbito Financiero

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