Buenos Aires, 24/10/2017, edición Nº 1805

El Club de los pelirrojos

Se fundó en 2013 para evitar que los discriminen y terminar con la fama de “yetas”. Cada año se juntan en el Obelisco.

(PBA) Omar Fornataro, el excelentísimo fundador del Club de los Pelirrojos contó:

“Inventé el club en 2013 porque me enteré de que existen grupos similares en España, Holanda, México, etc. Me dijeron que estaba del tomate, pero lo hice igual. Lo del “tomate” es un chiste que nunca se entiende, pero soy de insistir… ¿Para qué lo hice? Principalmente para evitar que nos discriminen y para sacarnos la fama de yetas”.

¿Fama de yetas?

“Sí, hay minas que cuando nos ven se tocan una teta y tipos que se tocan un huevo”, interviene Gustavo Díaz, colo militante.

¿Y a ustedes les molesta? “A mí no”, responde Colo militante. “El otro día un pibe que pasaba se tocó el huevo derecho y yo le grité: ¡¡Tocate los dos, forro!!”

Existe una característica de personalidad que define a los colorados (biotipo que requiere dosis de anestesia más altas que la media; llamarada humana que representa apenas el 2 % de la población mundial). Los pelirrojos, todos, son gente temperamental como lo demuestran algunos colos famosos: Helena de Troya, Nerón, Cleopatra, Napoleón Bonaparte, Van Gogh, Joyce.

Más acá, el carismático fundador parece arrancado de la selección de rugby de Irlanda. Omar se ríe de todo y, claro, se define como “muy muy polvorita”.

Un grupo de pelirrojos amuchados alrededor de una mesa no es un paisaje habitual. Y no sólo porque se trate de un porcentaje tan insignificante de la vida mundial, sino porque un grupo de pelirrojos es comprender el karma de las minorías. O de las elites (depende el punto de vista).

Debería existir un James Bond pelirrojo…

Nos vendría bárbaro. Yo noto que nos están dejando de lado y a mí –dice el Colo fundador– me gustaría que haya pelirrojos en las publicidades, en lo cotidiano…

¿Martín Liberman es parte del cupo colorado que se permite la tele argentina?

¡Estuvimos alentándolo cuando fue a lo de Tinelli! –se enciende Andrew Triller, colo de nombre sobrenatural–. Es copado Liberman, siempre se prende.

¿Qué opinión les merece Francisco de Narváez?

Cuando hicimos una convocatoria gigante en el Planetario, el único de los conocidos que vino fue Liberman –aclara Colo Fundador–. Y te voy a contar algo que te va a llamar la atención: el 7 de septiembre del año que viene, falta mucho todavía, pero andá agendándolo, vamos a juntarnos todos los colos en el Obelisco: tenemos una fan page con diez mil integrantes…

¿Día del Orgullo Pelirrojo?

Algo así. Todos los 7 de septiembre se celebra en Breda, Holanda, el Día Mundial del Pelirrojo, y se hacen movidas similares en distintas partes del mundo.

El club que preside Omar tiene representantes estrambóticos. Por ejemplo tienen rey y princesa. Gabriel Rolón diría que ese delirio de nobleza puede provenir del inconsciente colectivo donde la aristocracia es vista como algo ajeno, poco familiar. Pero si las aristocracias no duran para siempre, las distancias, tampoco (un smile).

¿Y Agustina Kämpfer vendría a ser la princesa?

No, la verdad es que no se presentó al casting. Las candidatas salen de un casting.

¿Con los pelirrojos y las pelirrojas la cosa funciona igual?

No, no –dice Colo Fundador–, un peluquero me dijo que cuando las minas se van a teñir de pelirrojas es porque quieren guerra… Perdón, ¿vos sabías que Marilyn Monroe era pelirroja y la industria le dijo que si quería triunfar tenía que teñirse de rubio?

¿Y por qué no hacen lo mismo?

Porque estamos asumiendo lo que somos y lo que somos no nos acompleja (dicen todos, cada uno a su manera). Crecés teniendo un nombre y toda tu vida sos “colo”. Es cultural el asunto (suma Belén Ledesma, un sol con cara de símbolo de la paz). Contale que los más ortodoxos del grupo están pensando seriamente en juntarse para procrear la especie (agrega Colo Fundador).

¿Para un pelirrojo no hay nada mejor que otro pelirrojo?
¡No! Sería demasiado fuego–suplica Belén.

La National Geographic dice que estamos en extinción–tira Colo Fundador.

¿Como los osos panda?

La idea de los colos más ortodoxos es armar una reunión gigante y revolucionaria para una procreación de la especie… Ojo, yo no estoy hablando de ninguna orgía.

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