Buenos Aires, 18/12/2017, edición Nº 1860

El Centro Cultural Borges inaugurará una muestra sobre el Gauchito Gil

La exposición está integrada por una serie de pinturas, algunas de gran tamaño, y por una instalación que recrea los altares que jalonan las carreteras en numerosas provincias del país. (Ciudad de Buenos Aires) El jueves 14 de febrero a las 19 se inaugura en el Centro Cultural Borges la exposición “Plegaria por el Gauchito Gil”, de Hugo Echarri, artista de aguda percepción y audaz estilo que realiza una original...

La exposición está integrada por una serie de pinturas, algunas de gran tamaño, y por una instalación que recrea los altares que jalonan las carreteras en numerosas provincias del país.

Plegaria para el gauchito gil-XVI parabuenosaires

(Ciudad de Buenos Aires) El jueves 14 de febrero a las 19 se inaugura en el Centro Cultural Borges la exposición “Plegaria por el Gauchito Gil”, de Hugo Echarri, artista de aguda percepción y audaz estilo que realiza una original aproximación al personaje más venerado por la devoción popular. La conmemoración del aniversario de su muerte convocó el 8 de enero a más de 200.000 personas.

Pero la muestra no se propone ofrecer una visión documental del Gauchito Gil ni del culto multitudinario que despierta. Las obras indagan en el imaginario de los centenares de miles de personas que cada año se movilizan en homenaje a una personalidad de cuya historia se tiene, pocas certezas: que nació en la provincia de Corrientes, que fue bautizado con el nombre de Antonio Mamerto Gil Núñez y que fue asesinado el 8 de octubre de 1878 a pocos kilómetros de la ciudad de Mercedes.

Después, existen por lo menos tres versiones sobre su vida y su origen. Para algunos es un gaucho trabajador, enamorado de una viuda adinerada y víctima del jefe de la policía, quien también pretendía a la mujer. Una segunda leyenda lo hace un gaucho cimarrón que robaba ganado para ayudar a los pobres y la tercera pretende que integró una violenta partida armada del Partido Autonomista de Corrientes.

Plegaria para el gauchito gil-X parabuenosaires

Pero todas estas versiones coinciden en un detalle que, en cierto modo, explica la difusión incontenible de su culto: en el momento de ser degollado o muerto a tiros, advirtió al verdugo que su hijo estaba enfermo y que debía rezar por su alma (la del Gauchito) si quería que su hijo sanara. Todos así lo hicieron y el hijo del verdugo salvó su vida.

Hugo Echarri hizo sus ensayó iniciales en el mundo del arte con una caja de hojalata de acuarelas ALBA, que todavía conserva, y desde entonces, la acuarela sigue siendo una de sus técnicas preferidas.

Aunque estudió con notables maestros, como Helios Gagliardi, Bernardo Di Bruno y René Pietrantonio, Echarri se reivindica “como un artista autodidacta, que abreva en los viejos y nuevos maestros del dibujo y la pintura que admira: Leonardo, Caravaggio, Turner, Van Gogh, Francis Bacón, entre los extranjeros, y Castagnino, Policastro, Raúl y Carlos Alonso, Guillermo Roux y Miguel Dávila entre los nuestros”.

Ha realizado exposiciones individuales y colectivas, la última en la Galería Alicia Brandy, y participó de ferias y salones, obteniendo destacadas distinciones, como el 1er. Premio de Dibujo en el 1er Salón del siglo XXI UMSA-FUNDEJUS.

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