Buenos Aires, 19/11/2017, edición Nº 1831

El caso Ángeles y el Señor Televisor

El caso de Ángeles Rawson nos ha dejado perplejos, la muerte inexplicable de una chiquita es dura, nos muestra vulnerables.

Escribe Luis Gabian
caso-angeles-rawson

El caso de Ángeles Rawson nos ha dejado perplejos, la muerte inexplicable de una chiquita es dura, nos muestra vulnerables.

Pasando estrictamente al caso debemos decir que todo es muy confuso, las supuestas torturas, apremios sufridos por el principal sospechoso y, hasta el momento de escribir esta nota, único imputado.

Pero, de hecho, es muy complejo tratar desentrañar la maraña informativa generada en el caso.

¿Nadie se ha preguntado de dónde surge tanta información si se ha dictado el denominado “secreto de sumario”?

Mas allá del inobjetable derecho que asisten a los medios periodísticos de conseguir y publicar información, preservando sus fuentes, he de sostener, que muchas veces (mas de las deseadas) se colabora consciente o inconscientemente con las personas vinculadas a un delito.

Si la información nos dice que estarían buscando a tal o cual persona con tales características que estaría sospechada de un ilícito, ¿No están dando aviso a dicha persona? Y, si es una trampa de los investigadores, los cuales estratégicamente quieren confundir a los buscados ¿No nos están mintiendo?

Por otra parte es interesante analizar el morbo que circula por nuestras venas.

¿La chica ha sido violada? Si, no, quien da mas, ¿Cuánto “paga” la primera opción y cuánto la segunda? ¿Cuál era la verdadera relación con el padrastro? ¿Por qué llegó tarde al velorio? ¿La madre, que dijo la madre? Ah, no nos olvidemos del padre y del hermano/hermanastro, disculpen, ya me perdí.

Yo creo, humildemente, que todos estos interrogantes podrían resumirse en una sola respuesta. ¡¡¡A NOSOTROS QUE NOS IMPORTA!!!

¿Por qué tenemos esa vocación de destripar vidas ajenas?

Demás está decir que no tenemos absolutamente ningún derecho a opinar y ni siquiera informarnos acerca de la vida privada de alguien.

No se entiende, exceptuando el morbo exacerbado que habita en nuestros cerebros al comando de un control remoto, porque hemos de opinar y saber si la pobre chica ha sido violada, si ha tenido relaciones sexuales, de acusar sin ningún tipo de fundamento al padrastro o al resto de la familia (tal como sucedió el viernes por la noche previo a la detención del encargado del edificio). Ni siquiera tenemos derecho a juzgar ni a condenar al único acusado, que para eso hay un procedimiento y, sobre todas las cosas, garantías constitucionales.

Pero necesitamos, culpables, necesitamos sentirnos mejores personas, y, por sobre todas las cosas, tranquilos.

Y, este lamentable caso, será tapado por otro, y no nos importará si masacramos vidas y sospechamos de gente, arruinando su vida y su honra, importa saber, desmenuzar, meternos en la vida del prójimo, dentro de sus sábanas y de sus sueños, y, eso si, desde nuestro cómodo sillón, no vaya a ser cosa que debamos involucrarnos.

Todos opinamos, todos sabemos y, por sobre todas las cosas, todos juzgamos, tenemos el poder que nos brinda esa catarata informativa y decidimos.

A la chica le pasó esto o lo otro, al cuerpo le pasó o no le pasó, la llevaron, la trajeron, sufrió, no sufrió, todos sabemos, pero dejamos un tendal de gente arruinada y masacrada en el medio, no importa, cambio de canal.

Una vez, viendo una película, una persona le pidió a otra fuera al último piso del edificio en donde vivía y que arrojara una pequeña cantidad de papeles al aire, al hacerlo, la primera le volvió a pedir ahora que recoja esos mismos papeles y los guarde, esta última le manifestó la imposibilidad de lo pedido ya que esos papeles estarían dispersos por toda la ciudad, eso, le dijo la primera, pasa con los chismes, una vez que los tiras…

Antes de terminar quería compartir con ustedes el nombre de tres personas: Ezequiel Agustín Vargas, de 19 años; María Laura del Zompo, de 38; y Cristian Darío Nuñez, de 32.

¿Quiénes son? Los muertos en el choque de trenes de Castelar, la noticia, sospechosamente tapada por el horrible y trágico crimen de Ángeles Rawson.

Que todos en paz descansen y que todos hallen Justicia.

 

Comentarios

Ingresa tu comentario