Buenos Aires, 23/11/2017, edición Nº 1835

El caso “0-“: la sangre que comparten sólo 40 personas en el mundo

Donar salva vidas.

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(CABA) Si su grupo sanguíneo es 0-, probablemente piense que tiene muy mala suerte, ya que tan sólo es compartido por el 5% de la población. A diferencia de otros grupos, los que tienen 0- pueden donar a cualquier otra persona –es decir, se trata de un donante universal–, pero sólo puede recibir sangre de otras personas de su mismo grupo, lo que reduce significativamente la posibilidad de encontrar donantes compatibles. Sin embargo, se trata de un tipo de sangre poco común, aunque no clasificado como raro. Hay otros grupos aún más reducidos, hasta el punto de que tan sólo se conocen unas pocas decenas de personas en todo el mundo que los posean. Es lo que ocurre con el llamado Rh nulo, un descubrimiento de las últimas décadas que ha llamado la atención de la comunidad médica y que ha provocado que algunos de sus miembros se vuelvan locos por conseguir una muestra.

Hasta el año 1961, no se tenía constancia de la existencia de dicho grupo sanguíneo, que fue identificado por primera vez en una aborigen australiana. Como explica un artículo que The Atlantic ha publicado sobre dicho tema, hasta dicha fecha, la medicina había dado por imposible que un embrión así pudiese sobrevivir, no digamos ya convertirse en un adulto. Sin embargo, y como explica en dicho texto el suizo Thomas, una de las 43 personas que según el censo de 2010 tienen sangre Rh nula, su vida no es excepcionalmente distinta ni complicada: “No tengo un problema como la hemofilia, que tiene impacto en la vida diaria –señala–. En ese sentido, tengo suerte. Me alegro también de que, cuando me dijeron que mi sangre era así, añadiesen que no había ningún problema en que tuviese hijos”.

Si su grupo sanguíneo es 0-, probablemente piense que tiene muy mala suerte, ya que tan sólo es compartido por el 5% de la población. A diferencia de otros grupos, los que tienen 0- pueden donar a cualquier otra persona –es decir, se trata de un donante universal–, pero sólo puede recibir sangre de otras personas de su mismo grupo, lo que reduce significativamente la posibilidad de encontrar donantes compatibles. Sin embargo, se trata de un tipo de sangre poco común, aunque no clasificado como raro. Hay otros grupos aún más reducidos, hasta el punto de que tan sólo se conocen unas pocas decenas de personas en todo el mundo que los posean. Es lo que ocurre con el llamado Rh nulo, un descubrimiento de las últimas décadas que ha llamado la atención de la comunidad médica y que ha provocado que algunos de sus miembros se vuelvan locos por conseguir una muestra.

Hasta el año 1961, no se tenía constancia de la existencia de dicho grupo sanguíneo, que fue identificado por primera vez en una aborigen australiana. Como explica un artículo que The Atlantic ha publicado sobre dicho tema, hasta dicha fecha, la medicina había dado por imposible que un embrión así pudiese sobrevivir, no digamos ya convertirse en un adulto. Sin embargo, y como explica en dicho texto el suizo Thomas, una de las 43 personas que según el censo de 2010 tienen sangre Rh nula, su vida no es excepcionalmente distinta ni complicada: “No tengo un problema como la hemofilia, que tiene impacto en la vida diaria –señala–. En ese sentido, tengo suerte. Me alegro también de que, cuando me dijeron que mi sangre era así, añadiesen que no había ningún problema en que tuviese hijos”.

Sangre excepcional, burocracia terminal
El problema no es sólo que haya muy pocas personas con dicho grupo sanguíneo en el mundo, sino que existen dos dificultades añadidas, y muy humanas. Por una, que, de las más de 40 personas con Rh nulo del mundo, sólo seis donan en países tan lejanos entre sí como Brasil, China, Japón, Estados Unidos o Irlanda. En realidad, la mayor dificultad es burocrática, y es que trasladar la sangre de cualquier tipo de un país a otro requiere una ingente cantidad de papeleo, así como cumplir ciertos plazos que, en caso de que esta se necesite de forma urgente –como suele ocurrir con una donación de sangre–, puede resultar catastrófico.

Es esa la razón por la que, cuando decide donar, Thomas prefiere cruzar la frontera y hacerlo en Francia (el único lugar en Europa donde se almacena sangre congelada, junto con Ámsterdam), puesto que ello reduce significativamente los plazos y permite sortear la burocracia. Es también el motivo por el que, cuando la madre del religioso Gerald Anitie Akata tuvo que ser operada de un tumor en el corazón, descartaron la opción de hacerlo en los Emiratos Árabes, puesto que el hospital donde se debería haber practicado la cirugía tenía la política de no aceptar donantes de fuera del Golfo Pérsico. “No te imaginarías lo difícil que resulta importar o exportar sangre rara”, explica Thierry Peyrard, director del Laboratorio de Referencia Inmunohematológico francés en el artículo publicado en The Atlantic. “Tu paciente se muere, y te encuentras con esta gente en una oficina pidiendo un papel o que rellenes un formulario. Es una locura. No es un televisor, no es un coche. Es sangre”.

Otra dificultad es el altruismo inherente a la gran parte de los sistemas de donación de los países desarrollados, que quiere decir, más o menos, que los donantes han de costearse todos los gastos derivados de sus donaciones (entre otras cosas, para disuadir a los donantes enfermos). La primera vez que Thomas donó su sangre para salvar a un recién nacido se dio cuenta de que el desplazamiento correría siempre por su cuenta, pero esto no ha evitado que siga haciéndolo. Ello no evita que algunos científicos hayan intentado localizar a los Rh nulo o sus familiares para conseguir una muestra de tan preciada sangre.

(No) lo llevan en la sangre

¿Qué es el Rh nulo? Los grupos sanguíneos se definen por las características presentes o ausentes en la superficie de los glóbulos rojos y el suero de la sangre, y se clasifican respecto a sus antígenos y al factor Rh. El sistema Rh es el segundo sistema de grupos sanguíneos, con 61 antígenos, y fue descubierto por el doctor Landsteiner en su trabajo con monos Rhesus (de ahí su nombre) durante los años 40. Quien posee el antígeno D en su sangre, tiene Rh positivo; quien no, tiene Rh negativo (aunque el nombre más acertado sería RH D-negativo). Sin embargo, Thomas y otras personas con Rh nulo daban negativo en todos los antígenos de Rh, algo a lo que dan positivo el 99,9% de personas del mundo. Si alguien con un grupo negativo es transfundido con sangre de un donante positivo, la reacción puede acabar con su vida.

Así pues, ¿de qué manera se gestiona la sangre de todas estas personas excepcionales? La institución encargada es el IBGRL (International Blood Group Reference Laboratory), que tiene su sede en Fristol, una pequeña localidad cerca de Brighton, en Inglaterra, donde se almacena la base de datos de los donantes de sangre rara o Rare Donor Panel. Su objetivo es garantizar que ninguno de los que necesiten una donación de sangre sean perjudicados por su lugar de procedencia, por lo que el organismo intenta que los países donantes y receptores lleguen a un acuerdo para el traslado de la sangre a una temperatura mínima de cuatro grados, la única que permite que la sangre se encuentre en buen estado hasta su transfusión.

Fuente: elconfidencial

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