Buenos Aires, 24/11/2017, edición Nº 1836

El calor anticipó la ola de problemas de alergia

Rinitis, conjuntivitis y asma.

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(CABA) El veranito que irrumpió hace cinco días en la Ciudad cambió el humor de muchos porteños. Pero esa alegría puede transformarse en una pesadilla, sólo cambiando de lugar la “g” y la “r”: alergia. Lo sufre la gente y lo confirman los especialistas: a un mes de la llegada de la primavera, se adelantaron las alergias y crecen las consultas.

Por el aumento de temperatura, se anticipó la polinización de los árboles (plátanos y fresnos en la Ciudad de Buenos Aires, y tilos en La Plata, por ejemplo). Y ya viene cada vez más gente con síntomas, como estornudos, conjuntivitis, mucosidad líquida, picazón y hasta asma. Este calor, poco común para la época del año, produjo que los árboles y plantas crearan polen más temprano y en mayor cantidad”, cuenta Natalio Salmun, especialista en alergias y presidente de Fundaler.

El doctor Samuel Azar, ex jefe de Alergias del Hospital Argerich, lo confirma: “En estos días recibí muchos llamados de pacientes con los síntomas clásicos, como el ardor en los ojos, la irritación en el fondo de la boca y la seguidilla de estornudos, entre otros. Aunque no hay que confundirse con los procesos virales, que son parecidos, pero que duran 10 días como máximo”.

La rinitis alérgica no compromete la vida de quienes la sufren, pero puede incidir muy negativamente en su calidad de vida. Tanto en adolescentes como en adultos, afecta el rendimiento escolar/laboral y la actividad social. Por ejemplo, altera los patrones del sueño, suele producir cansancio, disminución de la capacidad de concentración mental y somnolencia diurna.

Miguel Aguirre es uno de los que ya sufre sus efectos. “Ayer me levanté estornudando 12 veces seguidas y ya arranqué con una vacuna que me tengo que dar todas las semanas hasta noviembre, cuando termina la polinización. Cuando estoy muy mal no puedo ir al trabajo, y casi que no puedo ni salir a la calle. Ahora estoy en tratamiento para ir reduciéndolo de a poco”, dice.

Algo parecido sufre María Cristina Bardelli, aunque desde hace unos años logró bajar la intensidad de los efectos: “La sensación es horrible, te pica todo el cuerpo, te salen ronchas, tenés miedo de salir de tu casa y no podés dormir a la noche. Y aún cuando logré controlar la alergia, la sigo sufriendo”.

Los especialistas cuentan que hace unos años el 20% de la población argentina era alérgica, pero que ahora ese número alcanza al 30%: “Existen varios estudios importantes y confiables que explican que en las próximas dos décadas el 50% de la población mundial tendrá algún tipo de alergia”, dice Azar y agrega algunos tips para intentar ganarle la batalla al estornudo, la picazón y el ardor: “Limpiar mucho el hogar, cerrar las ventanas, evitar la actividad física en el exterior, y usar anteojos de sol. Para el que tiene jardín, no cortar el pasto ni tender la ropa allí. Y en lo posible, reducir la exposición a la calle”.

Fuente: Clarín

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