Buenos Aires, 13/12/2017, edición Nº 1855

“El bar de la calle Rodney” en la voz de Diego Frenkel de La Portuaria

Un lugar mítico.

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(CABA) ”El bar de la calle Rodney” fue el primer hit (estilo funk y con el acordeón como instrumento atípico para la época) de la agrupación previo a la explosión radial de “Selva”, de su álbum sucesor Devorador de corazones (1993). La letra de “El bar…” describe con micro-poética minuciosidad cómo es el deambular (sin coordenadas ni plan establecido) de un paseante urbano por la ciudad. “Salgo a caminar sin rumbo en un día cualquiera, pero un día cualquiera puede ser mucho más, hacia la parte de atrás de un cementerio, cruzando un parque llego a un bar”, de esta manera comienza la canción cantada por la inconfundible voz de su líder, Diego Frenkel.

Letra:

Salgo a caminar sin rumbo, en un día cualquiera
Pero un día cualquiera puede ser mucho más,
Hacia la parte de atrás del cementerio,
Cruzando el parque, llego a un bar;

Hay sólo hombres que beben vino y fuman tabaco
Pero en el aire hay algo especial
Es pleno invierno, pero una día de calor invade
{Como sucede a veces}, a toda mi ciudad
Ciudad de brujas y de asfalto
Un puerto sin salida al mar!
Si navegar es tan preciso
Hoy voy a sentarme en el bar
A viajar,
Perdiendo el tiempo, perdiendo el tiempo
Yo voy a viajar

Un hombre se me acerca y me declara
Que el era actor en un teatro principal!
Y se decide a mostrarme sus virtudes
Interpretando un personaje singular

Ciudad de brujas y de asfalto
Un puerto sin salida al mar!
Si navegar es tan preciso
Hoy voy a sentarme en el bar
A viajar,
Perdiendo el tiempo, perdiendo el tiempo
Yo voy a viajar

Adoro descansar, entre la gente
Charlar o dibujar
Sentado en cualquier bar

La letra de «El bar de la calle Rodney», describe con minuciosidad poética, cómo es el deambular de un paseante urbano por la ciudad sin coordenadas ni planes establecidos:

Salgo a caminar sin rumbo en un día cualquiera, pero un día cualquiera puede ser mucho más, hacia la parte de atrás de un cementerio, cruzando un parque llego a un bar.

A medida que la canción avanza la narración de la historia avanza; nos lleva a entrar al enigmático bar de la calle Rodney. Así mismo, la letra describe cómo es la vivencia de un grupo de hombres que “saben perder el tiempo” en ese reducto que suena a un acorde sostenido de refugio caluroso de identidades. El color blanco y negro, que adoptan por momentos las imágenes del interior del bar en el videoclip, acompaña ese no- tiempo que habita en la atmósfera del lugar:

Hay sólo hombres que beben vino y fuman tabaco, pero en el aire hay algo especial, es pleno invierno y una ola de calor invade, como sucede a veces en toda mi ciudad.

El estribillo de la canción es ocasión especial para el lucimiento de Frenkel en su capacidad vocal llegando a interpretar la letra en tonos muy altos:

Ciudad de brujas y de asfalto, un puerto sin salida al mar, si navegar es tan preciso, hoy voy a sentarme en el bar, a viajar, perdiendo el tiempo, perdiendo el tiempo yo voy viajar.

El final deja más que claro el sentido general de la letra:

Adoro de descansar entre la gente, charlar o dibujar, sentado en cualquier bar, en cualquier lugar.

Fuente: www.cementeriochacarita.com.ar

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