Buenos Aires, 19/11/2017, edición Nº 1831

El arquitecto Liernur llama a ver cómo la gente puede dejar las villas

Afirma que sin desarrollo federal y salarios dignos, las urbanizaciones de asentamientos y programas de vivienda sólo pueden fracasar. (CABA) Arquitecto e historiador del arte, profesor plenario de la Universidad Torcuato Di Tella, investigador del Conicet y especialista en los vínculos entre vivienda y política, Jorge Francisco Liernur asegura que hay que “desmontar el modo en que se viene considerando” al crecimiento de las villas y asentamientos porteños. Considera que la...

Afirma que sin desarrollo federal y salarios dignos, las urbanizaciones de asentamientos y programas de vivienda sólo pueden fracasar.

Jorge Francisco Liernur

(CABA) Arquitecto e historiador del arte, profesor plenario de la Universidad Torcuato Di Tella, investigador del Conicet y especialista en los vínculos entre vivienda y política, Jorge Francisco Liernur asegura que hay que “desmontar el modo en que se viene considerando” al crecimiento de las villas y asentamientos porteños.

Considera que la integración urbana “no tiene que ser sólo de calles, sino también de habitabilidad“, propone “pensar el territorio en forma federal” y, para eso, estimular “ciudades intermedias” que activen la circulación de población hacia diversas zonas del país. Pero advierte: “La ciudad no está hoy en la agenda política“.

Para el estudioso, el crecimiento de las villas muestra “un enorme desequilibrio económico y territorial”. “Evidentemente, ser pobre en la ciudad de Buenos Aires es ser menos pobre que en Formosa, por poner un ejemplo. Y en la medida en que ese desequilibrio persista, villas y asentamientos van a crecer. Es un gran problema, realmente”, sumó.

Habría que tender a la radicación o estabilización de la población existente en distintas partes del país, evitando su migración hacia los grandes centros urbanos. Por el otro, estimular a que, en lo posible, la población que tiende a acumularse en la ciudad no lo haga y se radique en distintas partes del territorio”, detalló.

Lo que digo es políticamente incorrecto, pero urbanizar las villas o poner el acento en los planes de vivienda es lo peor que se puede hacer, porque no soluciona nada. No digo que no haya que buscar soluciones ni que haya que expulsar población a la fuerza. En todo caso, podrían buscarse soluciones transitorias”, dijo.

Y no me refiero a las indignas barracas de cartón que se propusieron en otras épocas sino, por el contrario, a soluciones de buena calidad otorgadas por el Estado nacional o local, no en propiedad, sino en alquiler. De lo contrario, es como intentar curar la fiebre con un geniol; se apunta al síntoma, pero no a la causa. Todas las políticas están dirigidas a la fiebre. Lo que se requiere no es una política de vivienda, sino políticas federales de desarrollo. Las políticas de vivienda vienen por añadidura”, analizó.

Comentarios

Ingresa tu comentario