Buenos Aires, 22/08/2017, edición Nº 2081

El anticonceptivo perfecto no existe

Los expertos coinciden en que todos los métodos son seguros, pero el ideal todavía no ha llegado al mercado. (Ciudad de Buenos Aires) Un estudio publicado recientemente en el British Medical Journal volvió a abrir el debate: los dispositivos anticonceptivos hormonales, como el parche y el anillo vaginal, causan más trombos que las píldoras. El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Copenhague, que siguió durante una década a...

Los expertos coinciden en que todos los métodos son seguros, pero el ideal todavía no ha llegado al mercado.

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(Ciudad de Buenos Aires) Un estudio publicado recientemente en el British Medical Journal volvió a abrir el debate: los dispositivos anticonceptivos hormonales, como el parche y el anillo vaginal, causan más trombos que las píldoras. El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Copenhague, que siguió durante una década a 1,6 millones de mujeres de 15 a 49 años, concluye que las que usan anticonceptivos orales con el principio activo levonorgestrel tienen tres veces más riesgo de sufrir trombosis venosas que las que no usan métodos hormonales. Y este riesgo es hasta 7,9 y 6,5 veces superior en las mujeres que emplean parches transdérmicos o anillos vaginales.

La evidencia de que los métodos hormonales presentan algún riesgo más que los que no llevan hormonas y que, entre los hormonales, hay algunos que tienen más riesgos que otros está ya contrastada por decenas de estudios. La cuestión es, ¿son esos riesgos lo suficientemente altos como para cuestionarse el uso de estos métodos en mujeres sanas? Los expertos consultados creen que no, aunque con matices.

“Cuando todos tienen muy pocos riesgos, el que menos tiene no es casi de importancia. Entre el 0,01% de problemas y el 0,02%, la diferencia en términos totales es muy pequeña: 1 por 10.000 frente a 2 por 10.000. Es muy raro el problema, aunque uno tenga el doble de riesgo que el otro”, advierte Lorenzo Arribas, médico de familia en el centro de salud del barrio granadino de La Chana y miembro del grupo de la Mujer de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria. En su opinión, la anticoncepción hormonal “tiene muchas más ventajas que inconvenientes”. “Es mucho mayor el bien que le hace a la mujer que el daño potencial”.

Cuando acuden a una consulta para que le aconsejen un anticonceptivo, a las mujeres les preocupan los efectos secundarios. Aunque, según los médicos consultados, lo que buscan, sobre todo, es eficacia. La experiencia es que en más de la mitad de los casos la mujer llega con una idea previa de lo que quiere. “Un 40% viene a que le asesoremos”, dice. Y el 70% de las pacientes acude sola a la consulta o acompañada por una amiga, sobre todo las más jóvenes. Apenas el 30% va con su pareja.

Estudios como el realizado por la Universidad de Copenhague siempre agitan al sector. Para unos, crean alarma con escaso fundamento; para otros, constatan lo que ya se intuía.

Los expertos coinciden en que la industria ha sabido situar los productos que le interesaba vender. Como en todos los sectores, las empresas intentan impulsar los métodos que le reportan más beneficios.

Algunos médicos tienen una preferencia concreta a la hora de prescribir un método, mientras que otros dejan que la mujer elija, siempre y cuando el que prefiera no esté contraindicado en su caso. Aunque los riesgos sean bajos, los problemas derivados de los métodos con hormonas crecen cuando la mujer presenta alguna patología como diabetes, obesidad o es fumadora. En estos casos, conviene evitar estos anticonceptivos. Por eso lo primero que se suele hacer es valorar los antecedentes clínicos personales y familiares. Y lo segundo, mirar las circunstancias y las necesidades de la paciente: desde su edad y su forma de vida, al tipo de relación de pareja que mantiene

Artículo publicado por el diario El Pais de España | Editado por parabuenosaires.com

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