Buenos Aires, 14/12/2017, edición Nº 1856

El ángel guardián: servicio de choferes VIP para empresarios con copas de más

(CABA) El ángel guardián tiene una colección de anécdotas. Preservando la identidad de los clientes de esta empresa que ofrece el servicio de un chofer cuando alguien está borracho, Víctor Varone, uno de los dueños junto a Gabriel Lezzi, cuenta que una noche un usuario del servicio les indicó una intersección de calles (por ejemplo, Montevideo y Santa Fe) y luego se quedó dormido. Al llegar a destino, el chofer...

(CABA) El ángel guardián tiene una colección de anécdotas. Preservando la identidad de los clientes de esta empresa que ofrece el servicio de un chofer cuando alguien está borracho, Víctor Varone, uno de los dueños junto a Gabriel Lezzi, cuenta que una noche un usuario del servicio les indicó una intersección de calles (por ejemplo, Montevideo y Santa Fe) y luego se quedó dormido. Al llegar a destino, el chofer no lo pudo despertar. La borrachera lo había sumido en un sueño profundo y la esquina albergaba demasiadas posibles residencias. Luego de un debate con la central de atención y, como no tenían un teléfono alternativo, el chofer tomó el celular del cliente y llamó a la esposa, que estaba entre los contactos. Ella les indicó la dirección justa. Luego de eso, el chofer se desentendió del asunto. Desde entonces, siempre toman un teléfono alternativo al que acudir para asegurarse el destino.

Este emprendimiento surgió en 2001. Los abogados Varone y Lezzi, dedicados hacía más de 20 años al asesoramiento penal de empresas, habían reunido una gran experiencia en accidentes de tránsito. Teniendo en cuenta que uno de los motivos más frecuentes en la producción de los accidentes era el exceso de alcohol entre los conductores, decidieron buscarle la vuelta para hacer un aporte a la sociedad y, al mismo tiempo, ganar dinero. Investigaron los distintos sistemas públicos y privados que existían en el mundo, controles y test de alcoholemia, etc. y de ese relevamiento surgió una versión argentina que denominaron El ángel guardián. “El nombre representa la idea del servicio: alguien que te cuida o protege a vos y a los demás“, dice Varone.

La propuesta surge de la necesidad de ‘sacar del volante’ a la persona alcoholizada para, de ese modo, cuidar la vida de todos; de allí que el lema de nuestra empresa es ‘Si toma no conduzca, llámenos’“. El servicio consiste en proporcionar un chofer profesional que conduce el vehículo del cliente que no está en condiciones de manejar por la ingesta de alcohol en exceso o, en el menor de los casos, por haber tomado algún medicamento que le provoque somnolencia. “El traslado es en el auto propio, mucho más cómodo que en un taxi, sin molestias, ni traslados“, promociona este abogado.

La característica que fue asumiendo este servicio es focalizarse en empresarios como sus principales usuarios: en los últimos años la demanda en este segmento se triplicó. “Los usuarios que más demandan son hombres de negocios“, dice Varone. No tanto de modo individual sino que los contratan las compañías. “Trabajamos mucho con eventos sociales y empresariales; también hay empresas que lo piden como servicio para clientes o beneficio para empleados“, agrega.

La asistencia que se presta a empresas es la siguiente: después de una fiesta se realiza un test de alcoholemia a los clientes y si alguien supera el límite de alcohol permitido se lo lleva a su domicilio, se lo deja en su casa o donde indique y luego el chofer es recogido por un auto de El ángel guardián. Así se evitan, por ejemplo, accidentes después de celebraciones empresariales.

Cuando nos contratan para eventos la ventaja es cuantitativa y el costo lo absorbe el anfitrión, o sea para el usuario es cero“. En ese caso, cobran abonos fijos por una cantidad de servicios, o bien pasan presupuestos puntuales para celebraciones y el costo depende del número de asistentes. “Hay empresas que ya lo incluyen como parte de la Responsabilidad Social Empresaria (RSE)“, sostiene Varone. Para las compañías que sacan un abono básico prepago por este servicio tiene un costo de entre 300 y 500 pesos por viaje.

Según la experiencia de El ángel guardián las mujeres usan más el servicio que los varones. “Ella son menos prejuiciosas y más conscientes del riesgo, así se nota al momento de someterse a un test de alcoholemia o de pedir el servicio“.

tendencias-2004945w300

Comentarios

Ingresa tu comentario