Buenos Aires, 12/12/2017, edición Nº 1854

El 40% de las multas en la Ciudad no son abonadas

El número se mantiene desde 2016 pese a facilidades, como el cobro online; las multas prescriben a los cinco años, y habrá mediaciones por chat.

(CABA) Terminó de hacer el trámite y se prendió un cigarrillo para calmar la ansiedad que lo atravesaba. “Imaginaba que tenía que pagar 20 lucas o más, pero fue menos por suerte”, dijo, ya más relajado, Diego Zalazar en la vereda de la Dirección General de Administración de Infracciones (DGAI), el purgatorio de los conductores que manejaron sin registro -como él-, o que excedieron la velocidad permitida, cruzaron un semáforo en rojo o cometieron alguna otra falta.

En lo que va del año, de todo el universo de infracciones de tránsito procesadas en la ciudad, el 40% no se pagó, por lo que se mantiene la tendencia de 2016, que cerró con el 62% de multas abonadas.

Algunas medidas tomadas en los últimos meses, como la ampliación del período de prescripción de la multa de dos a cinco años, y otras que se implementarán en el segundo semestre, como la instancia de mediación virtual por chat con un funcionario público, apuntan a reducir aún más el margen de infracciones sin resolver que, en 2005, llegó a ser siete de cada 10. La descentralización de los trámites, que se pueden realizar en las sedes comunales, y el pago online tienen el mismo objetivo.

Según datos del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño, en los primeros cinco meses del año se procesaron 1.677.052 actas por infracciones de tránsito. La mitad correspondieron a exceso de velocidad. Y una de cada cuatro (431.381) se resolvieron con el pago voluntario. “Me dijeron que era lo más rápido para recuperar la moto. Tuve una sola complicación con el seguro, pero el trámite es ágil”, cuenta Tomás Moking, después de pagar 2000 pesos por circular sin carnet.

Con 8000 pesos de multa, Zalazar pudo recuperar su auto secuestrado hace varios meses, aunque podría haber sido menos si se hubiera adherido al pago voluntario. Los infractores que toman esa opción acceden a un descuento y la resolución es inmediata. Para el resto de las actas existen pasos más burocráticos y la resolución demora más tiempo.

Por otra parte, casi el 38% de las multas se resolvieron en legajos administrativos iniciados luego de la intervención de un controlador administrativo de faltas, la figura que reemplazó al juez. Las restantes 618.350 actas corresponden a casos de absolución o prescripción.

El camino de la multa consta de varios pasos. El acta llega al domicilio particular del infractor a modo de citación y con la opción de realizar el pago voluntario que, si se efectúa dentro de los 40 días, tiene un 50% de descuento. El vecino también puede realizar el descargo ante un controlador en la DGAI o en la sede comunal de su domicilio. En esa instancia de mediación es factible reducir el monto de la sanción.

“Si el infractor no adhiere al pago voluntario o no dialoga con un controlador el expediente pasa a un mandatario para que se inicie el proceso de pago vía judicial. Si la multa no se paga y no prescribe, el conductor no puede renovar la licencia o vender el auto”, recuerda el subsecretario de Justicia de la Ciudad, Jorge Enríquez.

Hasta hace poco tiempo el período de prescripción de las multas era de dos años, pero en diciembre una modificación del artículo 15 de la ley 451 amplió ese período a cinco años. Así, de manera inevitable, queda incluida al menos una renovación de la licencia de conducir. “El fin no es recaudatorio, sino establecer medios disuasorios”, se apresura a aclarar Enríquez.

Cualquiera que sea el objetivo, las medidas adoptadas apuntan a cobrar la mayor cantidad de infracciones y a controles más exigentes. En julio, por caso, se implementará una nueva herramienta para facilitar el pago de las infracciones. Se trata de un chat a través de los canales de BA 147 con un controlador con el cual se podrá establecer una mediación virtual.

Más cámaras

Por otra parte, ya son más de 200 las cámaras instaladas en la ciudad: 126 de velocidad, 44 para luz roja y senda peatonal, 24 que controlan el microcentro peatonal y nueve de carriles exclusivos sobre la avenida Córdoba. A éstas se suman 24 cascos inteligentes con los que se monitorea el comportamiento del tránsito desde las motos. Palermo, con 26 dispositivos, es el barrio que mayor cantidad de tecnología cuenta para realizar fotomultas. Le siguen Belgrano, con 14; Parque Avellaneda, con 13, y Recoleta, con 12.

Según la Secretaría de Tránsito y Transporte porteña, este año las 20 cámaras que mayor actividad registraron fueron las que tomaron infracciones de velocidad, tanto en las autopistas porteñas y accesos a la ciudad como en las avenidas y calles: sumaron casi un millón de faltas entre enero y abril.

La mitad de las actas resueltas este año en la DGAI corresponden a multas por exceso de velocidad, mientras que el 34% son de estacionamiento en zonas prohibidas o sin el ticket correspondiente. Luego le siguen las sanciones por circular fuera del día y hora permitido (en zonas peatonalizadas como el microcentro), transitar por carriles exclusivos, forzar o evadir la barrera del peaje, conducir utilizando teléfono celular y cruzar un semáforo en rojo.

MG

FUENTE CONSULTADA: LA NACIÓN

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