Buenos Aires, 22/08/2017, edición Nº 2081

Efecto Maravilla: más gente practica boxeo

Los entrenadores cuentan que en el último año se duplicó la cantidad de personas que se entrenan en el ring. Es especial para las mujeres: mejora la silueta. (Ciudad de Buenos Aires) En la entrada, apenas se cruza la puerta, aparecen el ring, los guantes colgando en las paredes, las bolsas listas para amortiguar los golpes y las fotos y recortes de diarios que sirven de decoración. Son las nueve...

Los entrenadores cuentan que en el último año se duplicó la cantidad de personas que se entrenan en el ring. Es especial para las mujeres: mejora la silueta.

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(Ciudad de Buenos Aires) En la entrada, apenas se cruza la puerta, aparecen el ring, los guantes colgando en las paredes, las bolsas listas para amortiguar los golpes y las fotos y recortes de diarios que sirven de decoración. Son las nueve de la noche de un día de semana, afuera llueve pero dentro del gimnasio casi cincuenta personas hacen abdominales en colchonetas, a ritmos que las hacen transpirar. A simple vista, son todos hombres. Pero no: en el medio, un grupo de chicas se confunde en la multitud.

“Acá no es como en los gimnasios, que todas te miran y tenés que estar pendiente de cómo estás con la ropa y el pelo. Acá venís a entrenar en serio”, dice Gabriela Lacunza (36), que retomó sus clases de boxeo hace tres semanas con un solo objetivo: bajar de peso. Hace unos años lo había probado y ante los buenos resultados eligió volver.

Como ella, son muchas las mujeres que en el último año –sumado al furor que generó Sergio “Maravilla” Martínez– se acercaron al boxeo. Por eso, los gimnasios dedicados al deporte no dudaron en incorporar la leyenda “Boxeo para ambos sexos” en las entradas y las grandes cadenas lo sumaron a su abanico de opciones.

“Me encanta el entrenamiento, aunque el boxeo femenino no me gusta para ver”, aclara Gabriela, que –como la mayoría de las chicas– hace sólo boxeo recreativo. Para entrenar, no para pelear.

Junto a ella, Sol Somma (16) concuerda y cuenta que empezó hace dos semanas, junto con su papá. “Empecé por un tema de defensa personal y después me encantó”, cuenta, mientras se desprende de sus guantes de color rosa. Entrenar y adelgazar son los motivos primordiales de las mujeres. “Vienen para bajar de peso y porque mejoran el cuerpo, la cabeza, y bajan los decibeles”, explica Jorge “Karateca” Medina, dueño de un gimnasio en Martínez donde todos los días pasan alrededor de 150 personas que van a entrenar.

De ese número, cincuenta son mujeres. Para él, es llamativo cómo creció de un año a otro la gente que se acerca, que se duplicó en cantidad. A su gimnasio va gente de todas partes, desde la mujer del intendente de San Isidro, Gustavo Posse, que va con su hija y amigas, hasta jugadores de la Primera del club Tigre.

Medina reconoce que el deporte se puso de moda y dice que las novelas que tocan el tema y el “fenómeno Maravilla” tienen mucho que ver. “Maravilla nos genera trabajo”, resume.

En ese punto no concuerda Miguel Angel Castellini, que critica el show que se genera alrededor del deporte cuando Martínez baila en el programa de Tinelli, por ejemplo. Sin embargo, con su propia academia de box en Capital Federal, Castellini sí acuerda en que hay un boom del deporte y en la creciente presencia de mujeres. “En un día pasan entre cien y trescientas personas; entre veinte y cuarenta son mujeres. En general, se ponen los guantes y hacen con alguien que hace defensa. O le pegan a la bolsa y se dan cuenta de que es algo impresionante, por eso se acercan más”, explica. Por el gimnasio pasan médicos, ejecutivos, funcionarios. Las mujeres, dice Castellini, son menos constantes que los hombres.

La Tigresa Acuña, la Mole Moli y Maravilla Martínez fueron a bailar al programa de Tinelli; mostraron que los boxeadores son también celebridades. La popularidad de ellos creció, así como la de los interesados por el deporte. Además de Sos mi hombre, la novela televisiva de Luciano Castro y Celeste Cid, este año apareció la primera película nacional en 3D, en la que Mariano Martínez interpreta a un boxeador. Martínez ya había encarnado ese papel en Campeones, junto con Osvaldo Laport.

En ese sentido, Gabriela Bértora (34), que empezó a entrenar hace dos años, se siente testigo del crecimiento: “Al principio acá eran todos hombres, ahora se ve un montón de chicas. Lo mejor de esto es la buena onda que hay”, dice. Cuelga los guantes y se baja del ring.

Fuente: Perfil | Ladeportista.com.ar

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