Buenos Aires, 23/03/2017

Eduardo Macchiavelli: “Hay que rever la definición de basura”

Escribe Eduardo Macchiavelli, Ministro de Ambiente y Espacio Público del GCBA y directivo del PRO (CABA) Normalmente la basura es lo otro. Un significante vacío por extraña o molesta. Nos preocupa. Hasta que entre todos decidimos ¿qué hacer? Desecharla o reutilizarla. La ciudad de Oslo...

Escribe Eduardo Macchiavelli, Ministro de Ambiente y Espacio Público del GCBA y directivo del PRO

(CABA) Normalmente la basura es lo otro. Un significante vacío por extraña o molesta. Nos preocupa. Hasta que entre todos decidimos ¿qué hacer? Desecharla o reutilizarla.

La ciudad de Oslo ya lo tiene resuelto, y procesa todos sus residuos de manera eficiente. Posee un sistema de reciclaje que le permite importar basura incluso de otros países para abastecer sus plantas de energía. ¿Qué hacer?, decía. Y la respuesta a esta pregunta es un proceso. Entre la separación de residuos y la generación de esa misma energía. Para fijar el significante en la cadena, y pensar las respuestas que le siguen a ¿qué hacer? Para que el sistema funcione de manera eficiente. ¿Quién lo hace? Las autoridades de la ciudad, pero también los habitantes con su compromiso. ¿Cómo lo hacen? Separando los residuos y clasificándolos por colores: bolsas azules para los plásticos, verdes para los orgánicos y blancas para el resto. ¿Cómo lo difunden? Con campañas gubernamentales de concientización. ¿Qué tratamiento le dan después a la basura? Lectores inteligentes distribuyen las bolsas por color para procesarlas según el tipo de desecho. ¿Qué tipo de resultados logran? Las bolsas verdes, con orgánicos, sirven para obtener fertilizantes y biogás; las bolsas azules, con plásticos, regeneran nuevos productos plásticos; y las bolsas blancas, con residuos en general, son incineradas generando el ciclo de energía. La temperatura de la quema permite hervir el agua en un contenedor que provoca un vapor que mueve una turbina. Este proceso que genera electricidad lo absorben los establecimientos educativos y alimenta una red de calefacción que cubre media parte de la ciudad.

Normalmente las ciudades no superan su capacidad de procesar residuos, ni siquiera importan desechos. Lo de Oslo es inédito. Pero el tratamiento que le dan a la basura para generar energía esperemos nos sirva de ejemplo. ¿Qué hacer? Lo que estamos haciendo. Para rever la definición de basura. Y mostrar de otro modo lo que otros aceptan como fijo, como incambiable. Ojalá lo logremos.

reciclar basura

Fuente: medium

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