Buenos Aires, 11/12/2017, edición Nº 1853

Doce errores que hay que evitar a la hora de tener sexo si sos mujer

Para tener en cuenta.

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(CABA) Muchos errores sexuales femeninos suelen pasar desapercibidos, tal como explica la psicóloga y experta en sexología de Psytel, Silvia Sanz García, por eso la experta detalla a continuación cuáles son los más comunes y cómo podemos resolverlos o evitarlos:

1. Nunca toman la iniciativa. Quizás por su educación o por determinados prejuicios, algunas mujeres se sienten incomodas o temen tomar la iniciativa, a veces por miedo a lo que se pueda pensar de ellas. Este comportamiento o actitud es un error en las relaciones sexuales, puesto que, tal como revela la experta de Psytel, a los hombres también les agrada que ellas tengan un papel activo y que les sorprendan. De hecho, la psicóloga explica que a menudo los hombres se quejan de que son ellos los que siempre inician la relación sexual, lo que causa un desequilibrio en la escala de pasión dentro de la relación. En este sentido, la sexóloga aconseja tomar la inciativa, innovar y procurar no ser tan pasiva. “Si no probamos cosas nuevas, nuestra pareja se acabara cansando y nosotros también. Demuestra que te gusta el sexo con él y toma la iniciativa. Dar y recibir es la clave”, asegura.

2. Censurar alguna práctica, así porque sí. Hay que eliminar de nuestros pensamientos que ciertos actos sexuales son equivalentes a aspectos como la promiscuidad. Así, tal como revela Silvia Sanz, en el sexo, todo vale, siempre y cuando este consensuado pues es un modo más de comunicarnos.

3. Creer que solo existe en él una zona erógena. La sexóloga aconseja que, cuando iniciemos una relación sexual, acariciemos todo el cuerpo de nuestra pareja, pues, tal como explica, a los hombres no les gusta que solo nos centremos en sus genitales. Es cierto que son una parte importante de su sexualidad, pero no la única. Podemos tocar otras zonas erógenas secundarias como sus pezones, sus nalgas, su cuello, su abdomen…

4. Tratar el sexo o la falta del mismo como favor o como castigo. Del mismo modo que los genitales son una parte importante, el sexo también lo es dentro de una relación, no lo más importante, pero si el pegamento de la misma, por eso la psicóloga de Psytel aconseja que no lo utilicemos como castigo, ni que tampoco nos hagamos de rogar. Así, si tenemos relaciones sexuales es porque queremos tenernos, no hay que sentirse obligada ni coaccionada.

5. Excitarles al máximo para luego negarse a tener relaciones. Trabajar la excitación masculina y decir después que no te apetece tener relaciones no es adecuado. Es mejor hablarlo antes de excitar a la pareja y posponerlo para otro momento. “No inicies algo que no quieres finalizar”, aconseja Silvia Sanz.

6. Creer que si no le apetece tener relaciones es que no te desea. Tanto hombres como mujeres tenemos que aprender a decir no en las relaciones sexuales, y aprender a aceptar el no del otro. Si a el no le apetece, hay que respetarle y no caer en el tópico de creer que, por ser un hombre, tiene deseo en todo momento. Las presiones del día a día pueden tener efecto sobres su libido, y esa falta de interés sexual por su parte,puede sorprenderte y llevarte a pensar que el no te desea, pero eso es un error.

7. Descuidar la higiene y la lencería. Cuida siempre tu aspecto, tu higiene y, por qué no, tu lencería. Erotizar el momento puede ayudaros mucho a mejorar las relaciones sexuales, pues en general para los hombres el aspecto visual es muy excitante, según revelan en Psytel.

8. Pasarte de sincera al hablar de sus genitales. Algunos hombres siguen pensando que el tamaño es muy importante, según revela Silvia Sanz, y temen que su pene no posea el largo adecuado o el ancho o que no sea visualmente atractivo, por lo que aconseja cuidar la información que se da sobre aspectos que no se pueden cambiar del otro. Cabe destacar que el tamaño del pene no es importante, pues la mayor parte de la sensibilidad de una mujer se encuentra en el primer tercio de la vagina.

9. Hacer comparaciones con ex parejas. No es buena idea comparar aspectos relacionados con la duración del acto o la pericia sexual de otras parejas. “Hay que aceptar a cada uno como es, ellos quieren sentirse los únicos y los mejores, como nos pasaría a nosotras”, comenta la sexóloga. De igual modo relatar tu experiencia sexual con pelos y señales puede afectar a la pareja.

10. Negarse a probar cosas nuevas. Es importante alimentar la pasión con variedad. Si tu pareja quiere probar algo nuevo, no significa que no esté satisfecho. Inténtalo siempre y cuando estés cómoda y no te sientas obligada a hacer algo que no quieres y aplica esta premisa también en el caso de él, pues aunque quiera probar cosas, quizá no se sienta cómodo con algo que propongas. Puedes intentar sorprenderle con lugares, ropa interior, juegos, posturas… La psicóloga de Psytel recuerda que la mujer es igual de sexual que el hombre.

10. Pedir más sin respetar tiempos de recuperación y descanso. Es un error frecuente querer seguir el acto sexual cuando se llega al orgasmo, pues al eyacular el miembro masculino se relaja y es necesario un tiempo para que pueda volver a tener una erección. La experta aconseja que no intentes estimularlo de inmediato, pues es algo que puede ser desagradable o doloroso para ellos.

11. Mordisquear o apretar con fuerza zonas demasiado sensibles. No solo sus genitales son sensibles cuando eyaculan, otro de los errores mas frecuentes son los mordisquitos, que aunque pueden ser muy eróticos en lugares como el cuello o los labios pueden ser incómodos en sus genitales, sobre todo durante el sexo oral. Los testículos también son una zona erógena que a los hombres les encanta que se les acaricie, pero con delicadeza, tal como recuerda Silvia Sanz.

12. Fingir un orgasmo. La confianza es algo que se gana con el paso del tiempo, además de una regla fundamental en la relación, así que por mucho placer que el te haya dado si no has alcanzado el orgasmo, no lo finjas. Tal como explica la experta de Psytel es una de las peores cosas que puedes hacer, díselo, el placer te lo proporciona todo el juego sexual, no solo el orgasmo. “De la misma forma, que si el eyacula demasiado rápido, no pongas mala cara, ni te enfades, es algo que el puede aprender a controlar con ejercicios, confianza y tiempo, en ocasiones si están muy excitados pueden eyacular antes de lo que les gustaría. Enfadarte no les ayuda”, destaca.

Una vez que hemos aprendido a evitar estos errores, la experta aconseja, como colofón que tanto la mujer como el hombre disfruten de momento post orgasmo, juntos y relajados, sin pensar en si la habitación está desordenada o no o si la ropa está en uno o en otro lugar.

Fuente: Mujerhoy

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