Buenos Aires, 24/11/2017, edición Nº 1836

Disfrutar el sexo después de los 35

Una nueva etapa.

Cuáles son los desafíos de tener relaciones en esta etapa de la vida.

sexo

(CABA) La modernidad trajo aparejados infinidad de cambios en las conductas. La extensión de la adolescencia, la consecuente búsqueda de la juventud eterna, una auto exigencia desmedida y vínculos de pareja menos comprometidos, son algunos ejemplos según la revista Brando.

En ese contexto, una buena porción de los treintañeros son solteros o recién separados. Un escenario que, a priori, aparenta muy atractivo de cara a la conquista amorosa y para ejercer todo tipo de libertades, pero que también exige estar a la altura de las circunstancias. El cuerpo no es el mismo y la pregunta es si el rendimiento sexual y el deseo aún permanece intacto. 

El descenso en el deseo y la frecuencia sexual es paulatino, por lo que no hay un marcado cambio en ninguna década en especial: pero si comparamos la motivación de la adolescencia o primera juventud con la mitad de la vida vamos a notar una diferencia de un 20%.“, afirma a la citada publicación Elda Bartolucci, sexóloga y psicóloga (Matrícula prov. 45316) y directora del Instituto de Educación Sexual de Mar del Plata.

Esa disminución lógica en la libido no debería afectar el desarrollo normal de las relaciones sexuales. En el caso de que el descenso sea muy marcado, “en principio hay que investigar cuál es el estado de salud del paciente, si existe consumo de medicamentos o drogas. Asimismo, si está padeciendo algún cuadro depresivo“, señala Bartolucci. Aunque también agrega que la motivación para tener sexo obviamente también incluye a un “otro“.

En ese sentido, las experiencias personales propias de los tiempos actuales pueden influir en una posible disminución del deseo. Esto se traduce en: cambios de pareja, separaciones, conflictos en la relación o estados emocionales individuales, en especial los que tengan que ver con crisis importantes (preocupaciones extremas, desempleo, depresiones, etcétera).

Al deseo hay que ayudarlo: hay que pensar en situaciones eróticas, usar la fantasía sexual, conectarse romántica y eróticamente con la pareja y prestarle mucha atención al tema. Yo les digo a mis pacientes que deben ubicar al sexo y al amor un par de peldaños más arriba en su escala de prioridades, porque nunca es una respuesta automática.”, explica Bartolucci.

Comentarios

Ingresa tu comentario