Buenos Aires, 24/11/2017, edición Nº 1836

Diez consejos para que disfrutes de la ducha perfecta

Piel saludable.

Mujer duchandose con agua fria

(CABA) El baño tiene como función principal la limpieza de nuestro cuerpo y la hidratación de nuestra piel. Sin embargo, no siempre conseguimos un resultado óptimo debido a las prisas, el estrés y el desconocimiento. Te ofrecemos algunos consejos para que saques el máximo partido a este momento y luzcas una piel radiante.

1. El tiempo recomendable para la ducha diaria no debe sobrepasar los diez minutos; más allá de eso, la piel sufre una mayor pérdida de protección al resecarse.

2. El agua debe estar templada, lo más cercana a la temperatura corporal posible. Cuanto más caliente, más barrera protectora eliminamos, dañando las defensas naturales de la piel.

3. Las duchas por la mañana son ideales para empezar el día con energía y vitalidad. En cambio por la noche relajan e incluso favorecen el descanso y el sueño. Dúchate según lo que más necesites cada día.

4. El agua caliente produce un efecto sedante y libera la tensión, mientras que el agua fría es estimulante y sirve para eliminar el cansancio físico y psíquico. El contraste de ambas es perfecto, asi que la ducha ideal comienza con una temperatura cálida que va bajando paulatinamente hasta que queda fría al final (favorecerás la circulación sanguínea).

5. Utiliza productos hipoalergénicos y suaves que no resulten agresivos para la piel. Lo ideal es utilizar oleo-geles lipídicos que actúen sobre la epidermis limpiando y reforzando la barrera protectora cutánea que se pierde al ducharse.

6. Usa un gel específico para la cara y otro para el cuerpo, cada zona tiene distitntas necesidades. No olvides que la piel de nuestro rostro es mucho más sensible.

7. Enjabónate con la mano o utiliza una esponja suave (evita una exfoliación excesiva, especialmente si tienes piel sensible). Aprovecha para masajear tu cuerpo y relájate durante unos minutos.

8. Escucha tu música favorita mientras te duchas. Decora el baño con alguna vela aromática o algún otro detalle que te guste, tiene que ser tu momento de disfrute y desconexión.

9. Sécate suavemente, sin frotar en exceso. Para ello, emplea una toalla o albornoz de rizo, ya que absorben mejor el agua.

10. La ducha perfecta siempre acaba en una buena hidratación. Si no tienes tiempo para la crema corporal o te da pereza, hidrátate rápidamente durante el baño. Es posible gracias a Eucerin Bajo la Ducha, que facilita el cuidado diario de la piel (especialmente de la más sensible) para mantenerla hidratada y protegida. Se aplica sobre la piel húmeda, directamente en la ducha, y tras un aclarado estás lista para vestirte pues no resulta pegajosa. Además, forma una película protectora y refuerza la regeneración de la piel.

Fuente: Mujerhoy

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