Buenos Aires, 19/10/2017, edición Nº 1800

Diego Berardo, director de El Sábato: “la cultura es una formidable herramienta de transformación”

El nuevo director del espacio cultural de la Facultad de Ciencias Económicas habló sobre sus planes y el rol de la cultura en la sociedad contemporánea.

(CABA) Con la convicción de que “la cultura es una formidable herramienta de transformación, de mejora de la calidad de vida y construcción de ciudadanía”, Diego Berardo, gestor cultural con amplia experiencia en la conducción de espacios culturales públicos y privados en la Ciudad de Buenos Aires y Rosario, inició este año asumiendo el desafío y la responsabilidad de dirigir “El Sábato”, el espacio cultural de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.

Contanos cómo llegas a ser Director de un espacio como “El Sábato”
Mi relación con este espacio cultural tiene ya una década. En ese sentido, llego a ser Director del Sábato después de más de 10 años de conocerlo y trabajar aquí. Comencé en 2006, con actividades ligadas a ciclos de cine de culto; ya en 2008 empiezo a coordinar la programación artística del espacio cultural, que contempla teatro, danza, música y galería. Finalmente, durante los últimos años, junto a la programación artística, acompañé al Director anterior en la elaboración de las propuestas de formación.

¿Entonces uno debería esperar que tu gestión se defina más en términos de continuidades que de rupturas?
Exactamente, no imagino la impronta de mi gestión como una ruptura sino como una continuidad y una profundización. El Sábato creció muchísimo en los últimos años, eso nos obliga a estar cada vez más atentos en términos organizativos. Sin duda, lo que viene es la profundización de todas las acciones que nos llevaron a ser un espacio de referencia cultural en la Ciudad.

¿Cómo definís el perfil cultural de El Sábato?
El Sábato es esencialmente un espacio para crear en libertad. Y en esa construcción venimos trabajando los últimos años. Si bien nace como un lugar pensado desde una facultad para los estudiantes y la comunidad universitaria, con el tiempo nos propusimos que sea también un lugar en el que, además, los artistas de la ciudad puedan participar, investigar, experimentar, crear, hacer lo que les gusta y mostrar lo que les gusta hacer. Y en ese aspecto lo venimos logrando.

¿Y cuáles son las características del público de El Sábato?
El público de El Sábato, tanto quienes participan en las actividades de talleres como quienes lo hacen como espectadores de las propuestas que llegan o se crean en este lugar, poseen en términos identitarios la misma diversidad que posee la oferta de un espacio por el que junto a decenas de obras de diversos colectivos artísticos independientes pasaron China Zorrilla, Fito Páez, José Sacristán, Julio Bocca, Julio Chávez, Viviana Saccone, Leo Sbaraglia, Tan Biónica, Abel Pintos, Julieta Díaz, Diego Peretti, Luciano Cáceres, Julieta Cardinali, Esteban Lamothe, Airbag, YKV, Juan Minujín, Antonella Costa, Inés Estévez, entre otros.

¿Cuáles son entonces los desafíos más importantes que vislumbras para esta nueva etapa, en términos personales y como gestor cultural?
Estoy convencido que el desafío más importante en esta nueva etapa es estar a la altura de dirigir un espacio para la cultura en la ciudad, y poder lograr que ese espacio sea realmente un lugar de encuentro para todos los que, de un modo u otro, construimos cultura. Yo creo que poder encontrarnos y reflexionar juntos es esencial para que la cultura muestre toda su potencialidad como herramienta de transformación, de mejora de la calidad de vida y de construcción de ciudadanía.

¿En términos de desarrollo artístico cuáles son las disciplinas consolidadas y cuáles las nuevas áreas de exploración del Sábato?
En los últimos tres años, en términos de propuesta artística, tanto el teatro, como la danza y también la galería son disciplinas con una participación plena durante el año en nuestro espacio cultural. Tenemos la alegría de programar las tres áreas con un año de anticipación. Pero además, y en función de lo que contaba antes sobre nuestra política de apertura por fuera del círculo estrictamente universitario, hemos brindado nuestro espacio para que diversos colectivos artísticos realicen residencias, procesos de investigación y experimentación que sirven en la construcción de sus obras. El desafío para los próximos años es lograr lo mismo con la música y las artes audiovisuales. Estamos trabajando mucho para comenzar a recorrer ese camino. En paralelo vamos a desarrollar un programa de extensión cultural con el que nos proponemos contar hitos de la historia argentina a través de una propuesta escénica que integra teatro, danza y música, y con la que esperamos poder llegar a los colegios públicos de la ciudad.

¿Cuál es el rol que ocupan espacios como el Sábato dentro del circuito cultural de la Ciudad y cuál es el que deberían ocupar?
En la Ciudad de Buenos Aires hubo un importante crecimiento de colectivos artísticos, de producciones jóvenes, de propuestas con la necesidad de ser expresadas. Y nosotros hemos sido receptores de todos ellos, brindamos nuestro espacio para que se desarrollen y muestren. Y desde ese lugar aportamos al circuito cultural en la ciudad. Obviamente también lo hacemos con las ideas que vamos generando y construyendo. Me gustaría, y vamos a trabajar para ello, estar más presentes en el circuito y al mismo tiempo ser tenidos en cuenta por el circuito oficial, porque en definitiva también somos un espacio universitario, público y estatal.

¿Qué nos podés adelantar de la programación 2016?
Arrancamos el año con el ciclo de cierre de verano “Al Sabato en Ojotas”, del 17/2 al 5/3 que comienza con la inauguración de la muestra “Fragmentos” fotos de cuerpos; y la presentación de “Cuentos Borgeanos”. NR

sabato

Fuente: Palabras

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