Buenos Aires, 18/12/2017, edición Nº 1860

Detuvieron a Luis D’elía en su casa de Laferrere por encubrimiento del atentado a la AMIA

Está acusado de presunto encubrimiento del atentado mediante la firma del Memorándum con Irán. Carlos Zannini también fue apresado esta madrugada.

(PBA) El líder piquetero kirchnerista Luis D’Elía recibió esta mañana a una delegación policial en su casa de Laferrere y corrió la misma suerte que Carlos Zannini – quien fue apresado esta madrugada en Río Gallegos y sería trasladado esta tarde a Buenos Aires -: fue detenido en el marco de la causa que investiga un presunto encubrimiento del atentado a la AMIA por el Pacto con Irán.

Hace meses que viene denunciando que quedará detenido: Hoy se cumplió. “Quieren la humillación”, llegó a decir D’Elía en su domicilio antes de reingresar a su casa con los efectivos de la Federal enviados para hacer efectiva la orden de prisión preventiva del juez federal Claudio Bonadio.

Cuando fue citado a indagatoria, el ex líder piquetero, fue enmarcado en la principal acusación: la Justicia investiga si Cristina Kirchner y el ex canciller Héctor Timerman fueron responsables de impulsar un “plan criminal orquestado y puesto en funcionamiento” para “dotar de impunidad” a los ciudadanos iraníes que tenían captura internacional pedida a Interpol por el atentado a la sede judía.

Con este armado, los acusados por el atentado de la AMIA lograron “eludir la investigación penal y sustraerse de la acción de la justicia argentina, en desmedro de los intereses de las víctimas y el real esclarecimiento del atentado”.

Las “acciones criminales” denunciadas alcanzaron a los principales funcionarios y dirigente de entonces: Carlos Zannini que quedó preso esta madrugada, Oscar Parrilli, la ex Procuradora del Tesoro Angelina Abbona, Timerman, Juan Mena, Andrés Larroque, Eduardo Zuaín, entre otros.

Para la Justicia, la maniobra contó con “canales paralelos de comunicación y negociación, no oficiales”, como “vías concretas, eficientes y confiables para avanzar con el objetivo criminal planeado”.

Se trató de “un grupo de individuos estrechamente vinculado con funcionarios y ex funcionarios de los gobiernos involucrados”, que desde la informalidad “contribuyeron estratégica y sustancialmente con las acciones necesarias para la concreción del plan”, según la acusación del fiscal Gerardo Pollicita, que participaba de la causa de encubrimiento antes de que Bonadio la unificara con la de supuesta traición a la Patria, en la que trabajaba su colega Eduardo Taiano.

En este grupo se incluyó a Luis D’Elía y a Fernando Esteche (ex líder de Quebracho), Ramón Bogado (espía inorgánico de la ex SIDE) y Jorge Khalil (dirigente de la comunidad iraní), que declararon ayer ante Bonadio y Taiano.

D’Elía, ex funcionario de Néstor Kirchner, está señalado en la causa como uno de los hombres que actuó de enlace con el gobierno iraní, que lo invitó varias veces a viajar a ese país. Es lo que el fallecido Alberto Nisman denominó como “diplomacia paralela”, concepto que retomó el fiscal federal Gerardo Pollicita en su último dictamen, donde pidió la indagatoria a Cristina Kirchner y el resto de los sospechosos de encubrimiento de Irán en el atentado contra la AMIA.

El fiscal incluyó en la investigación el cruce de llamadas entrantes y salientes de los teléfonos de los acusados en la causa, entre los que se encontraba D’Elía y el referente de la comunidad iraní en el país, Jorge “Yussuf” Khalil, quien ayer negó haber sido un “enlace” y señaló desconocer el “Memorándum de Entendimiento”.

En sus aspectos generales, la justicia señaló dentro del “accionar criminal” el funcionamiento de una “diplomacia paralela“, con los diálogos de Esteche y D’Elía con Khalil como parte de “vías concretas, eficientes y confiables, para avanzar con el propósito que verdaderamente han tenido los acercamientos y las negociaciones diplomáticas formales: la impunidad de los acusados iraníes por el caso AMIA”. NR

Fuente consultada: Clarín

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