Buenos Aires, 17/10/2017, edición Nº 1798

Detuvieron a 7 puesteros tras 9 meses de acampe en Constitución

Protestaban porque se habían quedado sin trabajo en el Paseo de la Estación, una gran saladita de Constitución.

(CABA) El acampe de ex puesteros de “la saladita de Constitución” se formó en agosto de 2016. Durante casi nueve meses fue ampliándose hasta convertirse en una fachada más del barrio, una construcción sobre la avenida Brasil delimitada por cintas, cubiertas de auto, barriles de aceite y tablones de madera, a centímetros de donde pasan autos, el 102 o el 59. Pero así como apareció y se naturalizó, fue desmantelada. En la avenida no había registros de la carpa ni de la casa de lona, hierro, cartones y nylon en las que hasta ayer reclamaban 33 personas.

Un operativo del Ministerio Público Fiscal y de la Policía de la Ciudad derivó en el desalojo. La acción duró una hora y media y dejó siete detenidos por “atentado y resistencia a la autoridad”, entre ellos Omar Guaráz, el líder de la organización Vendedores Libres, que nuclea a ex manteros de la avenida Avellaneda.

El conflicto de Constitución se había iniciado el 14 de agosto cuando los ex puesteros llegaron a la feria de Brasil al 1100 y encontraron las persianas del “Paseo La Estación” bajas y su mercadería adentro, retenida. Su permanencia sobre la avenida, frente al paseo comercial, era en demanda de la devolución de sus productos.

El desalojo fue solicitado por la fiscalía en lo Penal, Contravencional y de Faltas N° 45, amparándose en los artículos 54 (arrojar sustancias insalubres o capaces de producir daño en lugares públicos o privados de acceso público) , 78 (impedir u obstaculizar la circulación), 80 (ensuciar bienes de propiedad pública o privada) y 83 (ejercer actividades lucrativas no autorizadas en el espacio público) de la ley 1472.

También se secuestraron latas de cerveza, agua mineral, gaseosas y comestibles. Productos que las 33 personas vendían a los que caminaban por la zona para financiar el acampe. “Ofrecemos Levite, Fresh, toda clase de gaseosas. Buscamos los productos más económicos, que son los que la gente compra”, había explicado a este diario uno de los ex puesteros. A su alrededor había sillas, mesas, bidones de agua, heladeritas de telgopor, un televisor de tubo, un sillón, un microondas, una freidora, una licuadora y colchones secándose al sol después de la tormenta del martes. Atrás, el “Paseo de La Estación” de 500 locales, distribuidos en dos pisos, funcionaba con normalidad. Lo hacía pese a haber iniciado trámite de habilitación para sólo 2.450 de sus 10.000 metros cuadrados, pese a vender camisetas con el escudo del Real Madrid o imitaciones de remeras de reconocidas marcas. Este mediodía, con un escenario sin carpa y reclamos de ex puesteros, la feria seguía activa bajo las mismas características.

MG

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