Buenos Aires, 12/12/2017, edición Nº 1854

De cómo los villancicos ayudan al Management

El experto en Coaching y Management Carlos Dell Aquila recomienda aprovechar esta época de balances y fiestas para buscar esa charla que se dejó pendiente con alguien del trabajo.

Escribe Carlos Dell´Aquila, Director Área Personal – Coaching Argentina

(PBA) Diciembre, mes de balances y cierres contables y también de los otros Balances… los que hacemos de lo vivido en el año y lo pendiente.

Esta época predispone a que miremos para atrás y que evaluemos qué hicimos bien o qué mal, qué quedó y qué será lo que vendrá para el año próximo. Nos ponemos desafíos y estamos llenos de energía y expectativa positiva.

Es un buen momento para acercarnos a los otros, porque en general ellos están y nosotros estamos en lo que llamo “estado de villancico” entre la alegría y la melancolía, un poco más sensibles que de costumbre. Usted sabe a lo que me refiero porque si está leyendo esto en diciembre, lo está sintiendo… ¿o no?
Entonces, desde el liderazgo la recomendación es aprovechar e ir en busca de esa charla que dejamos pendiente, de esos temas que sabemos que tenemos que hablar y que “nunca” encontramos el momento, de mirar de frente a esa persona que trabaja para /con / por nosotros y hablar.

Técnicamente esto se llama “feedback” o “charla de retroalimentación”.

En muchas empresas estos “feedbacks” están fijados por calendario, y son varios encuentros durante el año. Se tienen en cuenta los objetivos fijados y su grado de cumplimiento, el comportamiento en general, los aportes, las cosas del día a día.

Se aprovecha estos encuentros cara a cara (aunque ahora son muchos pantalla a pantalla) para decirle al otro nuestra opinión de su trabajo, como percibimos su participación, su entrega, su motivación, y en general todo lo que nos parece que el otro debería saber sobre lo que nos pasa con sus comportamientos, siempre en con el ánimo de mejora en la relación, tanto de él para con nosotros y la empresa, como la nuestra con él y el resto.

Si en su empresa no hay esta metodología o costumbre sistemática de feedback, aproveche este momento del año. Encontrará un ambiente adecuado.

Y si no se anima o no sabe cómo empezar o hacerlo, le doy algunas orientaciones.

1) Tómese un tiempo (minutos) para concentrarse en la persona a la que le dará feedback, y anote los puntos para hablar (aproveche los tiempos de tránsito cargado, las esperas en el súper, en el banco o en el médico, todo momento es bueno)

2) Recuerde que si bien está pensando en lo que pasó, la orientación tiene que ser hacia el futuro: que cosas la persona puede hacer diferente para que usted se sienta mejor o más a gusto. (ni usted ni él pueden cambiar el pasado. ¡Fue!)

3) Evite generalizar y utilice todos los ejemplos específicos que encuentre, no diga “no te preparas para las reuniones”, es mejor: “ en la reunión con la gente de HHH, no estabas preparado y se te noto muy dubitativo”
4) Por otro lado, no se olvide de felicitar también por cosas que haya hecho bien y que en su momento no lo hizo, y si lo hizo: ¡repítalas! Aquí lo que redunda no daña.

5) Espere un feedback de la persona, pero no caigan en: “te voy a explicar porque reaccioné de una u otra forma” no es la idea justificar, solo es compartir lo que uno siente, no importa si el otro lo puede justificar, no es el punto.

6) Ofrezca apoyo hacia el futuro y comprométase con hacer un seguimiento sobre lo que le pide. En el ejemplo podría ser: “antes de la reunión, juntémonos unos minutos el día anterior para repasar los puntos más importantes”

Y sabe que es lo mejor, en todos los casos si lo hace con buena intención ganarán ambos.
¡Aproveche los villancicos! Duran hasta el 25 de diciembre… no los deje pasar.

navidad en trabajo

Carlos Dell Aquila
carlosd@coachingargentina.com.ar

Comentarios

Ingresa tu comentario