Buenos Aires, 17/12/2017, edición Nº 1859

¿Cuáles son los pasos a seguir para jubilarse?

Según la segunda etapa del plan de inclusión que promulgó ayer Cristina Fernandez de Kirchner se incorporarán alrededor de 500 mil nuevas personas al sistema jubilatorio. Las mujeres desde 60 años y los hombres desde 65 que no hayan completado aportes podrán hacerlo con planes a cinco años. (CABA) El trámite para acceder a la nueva moratoria previsional será gratuito y sencillo. El procedimiento que está habilitado desde hoy busca...

Según la segunda etapa del plan de inclusión que promulgó ayer Cristina Fernandez de Kirchner se incorporarán alrededor de 500 mil nuevas personas al sistema jubilatorio. Las mujeres desde 60 años y los hombres desde 65 que no hayan completado aportes podrán hacerlo con planes a cinco años.

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(CABA) El trámite para acceder a la nueva moratoria previsional será gratuito y sencillo. El procedimiento que está habilitado desde hoy busca evitar la intermediación de gestores, que cobran sumas excesivas por sus servicios. La segunda etapa del plan de inclusión fue promulgada ayer por Cristina Fernández de Kirchner. El objetivo es incorporar al sistema a más de 500 mil personas. Son individuos que reúnen la edad exigida por ley para cobrar una prestación, pero continúan excluidos, al no contar con los 30 años de aportes necesarios. La Anses proyecta que el proceso se completará a lo largo de los próximos ocho meses y, según afirman en el organismo encabezado por Diego Bossio, permitirá que 99 de cada 100 personas en edad de jubilarse acceda a ese derecho. “El Estado volcará en los próximos 12 meses 15 mil millones de pesos a través de las jubilaciones, un estímulo importante para la demanda”, expresó CFK. De aquí a fin de año se jubilarían unas 200 mil personas, según estimaciones de la Anses.

El Plan de Inclusión Previsional de 2005 permitió incorporar 3,2 millones de adultos mayores que habían quedado excluidos como consecuencia del aumento del desempleo, la precarización laboral y la privatización del sistema jubilatorio. Desde entonces, la cobertura previsional aumentó de 66,1 hasta el 93,8 por ciento actual, el nivel más elevado de América latina.

La primera iniciativa estableció 1993 como fecha límite para regularizar la deuda previsional. Así, si alguien debía 10 años de aportes entre 1990 y 2000, por los primeros tres podía acogerse a la moratoria pagando con una importante quita y en cuotas que se descontaban de su jubilación, mientras que la deuda correspondiente a los siete años siguientes debía ser abonada íntegra y en efectivo. La segunda etapa del Plan de Inclusión, que arranca hoy, amplía la fecha límite para regularizar aportes hasta el 31 de diciembre de 2003.

La moratoria estará disponible para cualquier individuo al que, teniendo la edad exigida por ley –60 años las mujeres y 65 los hombres– le falten años de aportes para llegar a los 30 necesarios. Los beneficiarios son, en su mayoría, adultos mayores –sobre todo mujeres– que pertenecen al 30 por ciento de los hogares más vulnerables del país, castigados con dureza durante el auge neoliberal. En promedio, cuentan con entre 8 y 10 años de aportes, por lo que deberán saldar entre 22 y 20 años.

Las deudas serán regularizadas con planes de 60 cuotas, con una quita inicial de la deuda por los años que falta aportar cercana al 50 por ciento. Las cuotas mensuales se actualizarán en función del índice de movilidad jubilatoria, el guarismo utilizado para determinar los aumentos de haberes de marzo y septiembre de cada año. El individuo deberá realizar el pago inicial de la primera cuota y las restantes obligaciones mensuales necesarias para saldar la deuda se descontarán directamente del haber que pasarán a cobrar los nuevos jubilados cada mes.

La Anses verificará caso por caso para asegurarse de que no sean individuos de altos ingresos que podrían completar aportes para jubilarse sin quita ni cuotas. El Plan de Inclusión de 2005 impedía que los pensionados –por ejemplo, una viuda que cobraba la jubilación de su difunto marido– accedieran al beneficio. Ahora será posible sumar la jubilación propia a la pensión, aunque ésta no deberá superar el monto del haber mínimo (3231,6 pesos). La moratoria que permite computar aportes hasta 1993 seguirá vigente, pero los interesados deberán optar entre ése y el nuevo sistema.

¿Cómo se realiza el trámite?

La Anses precisó ayer los pasos necesarios para realizar el trámite. La Presidenta enfatizó que será un procedimiento “sencillo y transparente”. En el equipo de Bossio remarcaron que no se requieren gestores.

Paso 1: Existen cuatro mecanismos para solicitar un turno. A través de la página web www.anses.gob.ar, enviando un mensaje de texto al número 26737, comunicándose al 130 o en una de las oficinas de Anses. Cuando se concrete el pedido, un operador del organismo se contactará telefónicamente para asignarle el turno e indicarle cómo seguir.

Paso 2: El interesado será convocado a presentarse en alguna de las delegaciones de la Anses, donde recibirá atención personalizada. Los futuros jubilados deberán concurrir con su DNI, la partida de matrimonio y la certificación de servicios de todos los lugares donde trabajó (o documentación que pruebe la relación laboral). El trámite de ingreso al plan de pagos y cálculo de la deuda (Sicam) finaliza en una sola visita. Si hubiera que hacer verificaciones de servicios, la Anses buscará agilizar los trámites.

Paso 3: El titular de la jubilación deberá realizar el pago de la cuota inicial. Podrá hacerlo en cualquier entidad bancaria habilitada y también en Pago Fácil, Rapipago y Provincia Pagos. La AFIP informará automáticamente a la Anses el depósito. El resto de las cuotas serán descontadas del haber mensual y se ajustarán de acuerdo con los aumentos de movilidad jubilatoria.

Paso 4: El nuevo jubilado es notificado por SMS, correo electrónico y un llamado telefónico. Se enviará al domicilio la confirmación junto con su tarjeta Argenta.

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