Buenos Aires, 16/12/2017, edición Nº 1858

¿Cuáles son las 10 actividades que nos vuelven más sexys?

Para tener en cuenta.

musico1

(CABA) La creatividad es sexy, qué duda cabe. Pero si de por sí definir creatividad es difícil, definir por qué este atributo es fuente de deseo o atracción sexual ofrece problemas mayores. Según el psicólogo evolucionista Geoffrey Miller, las expresiones creativas humanas son análogas a la cola del pavorreal: sirven para atraer a parejas potenciales y son indicadores de atributos mentales deseables (desde atributos de personalidad hasta el correcto funcionamiento cognitivo, deseable en las generaciones posteriores).

Siguiendo esta teoría, el psicólogo Gregory Feist realiza una distinción entre dos tipos de creatividad, que no son sino dos dominios en que la creatividad se expresa en nuestros días (aunque sin duda no son excluyentes y no son los únicos). Por un lado tenemos la creatividad aplicada, aquella que vemos en la tecnología, la ingeniería y la ciencia; por el otro tenemos la creatividad estética, también llamada “ornamental”, relacionada con las artes, la música y el predominio estético.

Según Feist, la creatividad estética es la que mejor suscita emociones fuertes en el receptor y por eso tiene un papel fundamental en la elección sexual a la que nuestro medio social nos orilla. Es por eso que la creatividad estética (digamos, de un músico o de una bailarina) tiene más probabilidades de recibir fuertes respuestas emocionales que la creatividad aplicada/tecnológica.

Como dice Daniel Nettle en su libro Strong Imagination: Madness, Creativity and Human Nature: “Uno recuerda a Beethoven y a Brahms, ¿pero podríamos nombrar a uno solo de los innovadores en el campo de la construcción de cañerías y el tratamiento pluvial?”.

La pregunta es un poco maniquea, pero el punto queda ilustrado. Probablemente un eficiente sistema de abasto de aguas y drenaje ha salvado más vidas que toda la poesía del Renacimiento, pero construimos nuestras nociones de lo humano a partir del arte y el pensamiento, no tanto de los avances tecnológicos. Los psicólogos Scott Berry Kaufman, Gregory Feist y un equipo de colegas se encargaron de hacer un estudio denominado “¿Quién encuentra sexy a Bill Gates?“, donde analizan estos problemas con voluntarios.

Primero se creó una lista de preferencias entre los voluntarios, donde se les pidió que evaluaran 43 comportamientos que encontraban atractivos sexualmente en parejas potenciales. Tanto hombres como mujeres se sintieron más atraídos por formas de creatividad estética/ornamental que por aplicada/tecnológica. La metodología del estudio es interesante y compleja (puedes descargarlo en inglés aquí), pero lo que nos interesan son los resultados, así que aquí van.

Estos son los 10 comportamientos creativos que promediaron el mayor interés sexual (traducción: que la gente encuentra más sexy):

1. Practicar deportes

2. Salir en una cita a un espontáneo viaje en carretera

3. Grabar música

4. Hacer comentarios inteligentes

5. Escribir música

6. Tocar en una banda

7. Tomar fotografías artísticas

8. Hacer comedia

9. Vestir de manera única

10. Escribir poesía

En contraparte, aquí van los 10 comportamientos creativos menos sexys:

1. Hacer campañas de publicidad

2. Decoración de interiores

3. Escribir programas de computadora originales

4. Hacer sitios web

5. Jardinería

6. Presentar estudios científicos y/o matemáticos

7. Decoración exterior

8. Aplicar las matemáticas de manera original para resolver un problema práctico

9. El desarrollo de diseños científicos experimentales

10. Participar en una producción dramática

Comentarios

Ingresa tu comentario