Buenos Aires, 18/08/2017, edición Nº 2077

Creció un 35,8% el patentamiento de motos en la Ciudad

En lo que va del año se vendieron 9.993 vehículos. Grúas, lugares de detención y estacionamiento, las medidas para intentar ordenarlos.

(CABA) Lo que se empezaba a percibir en los últimos meses del año pasado ahora ya está claramente marcado en los números. El patentamiento de motos en la Ciudad creció un 35,8% en los primeros cinco meses del año. Mientras en el sector celebran la recuperación y confían en que se sostenga, la duda es cómo afecta este fenómeno al tránsito y la seguridad vial.

Según informaron en la Cámara de Fabricantes de Motovehículos (CAFAM), entre enero y mayo se vendieron en la Capital Federal 9.993 motos, contra 7.355 de igual período del año pasado. En todo el país el salto fue del 40,2%, con 50.627 unidades en los cinco meses.

El cambio de tendencia tiene varias explicaciones. Primero, que la comparación de este año se hace contra el peor momento del año pasado, por lo tanto la diferencia se nota más. Otro factor es que el sector se ve beneficiado por el retraso cambiario, porque un alto porcentaje de los componentes de los rodados son importados. En tercer lugar, la financiación colaboró para que la gente volviera a animarse a las cuotas: el plan Ahora 18 incluye la adquisición de motos, y los bancos públicos lanzaron líneas de hasta 50 cuotas.

“En la medida que bajen la inflación y la tasa de interés, y que por el otro lado el dólar se mantenga estable, la tendencia se mantendrá. Además, varios trabajadores se vuelcan a las motos porque las cuotas les cuestan lo mismo que lo que gastan en viáticos por mes. Hoy una moto ronda los $ 13.000 al contado, y por mes se pagan entre $ 400 y $ 700 de cuota”, explicó Lino Stefanuto, presidente de la CAFAM.

La mayoría de las motos vendidas son las de baja cilindrada que se usan para trabajar, y que se consiguen desde $ 12.000 en adelante. También aumentó la venta de scooters, que arrancan en los $ 20.000, aproximadamente.

En la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos informaron que en la Ciudad hay 153.000 motos patentadas. Para tener una noción, en 2014 había 130.000, quiere decir que en tres años el parque creció un 17,7%. Y a estas se les agregan diariamente las miles de motos que llegan desde el GBA, que son unas 4.000.

El crecimiento es un fenómeno que copia lo que sucede en otras grandes ciudades: San Pablo, por ejemplo, duplicó su parque entre 2005 y 2009. Dado que la vida útil de un rodado es de unos 10 años, los niveles actuales de ventas superan las bajas, y así la flota porteña aumenta.
Esto se nota en las calles y tiene su contracara: la seguridad vial. El año pasado, el 42,4% de los muertos por accidentes viales fueron motociclistas, 28 sobre 66.

En la Ciudad tuvieron que aumentar los controles. En los primeros cuatro meses de este año labraron 25.316 infracciones a motociclistas. En los últimos años también cambiaron el modo de otorgamiento de licencias de conductor, repartieron chalecos refractarios y crearon las zonas de detención de las motos en las avenidas, una franja delante de la senda peatonal para que los rodados esperen el cambio del semáforo separados de los autos.

El otro tema es el orden en el tránsito. Ya en 2014 se sancionó una ley para que los garajes les cobraran a las motos un 30% de la tarifa de los autos, para evitar que los motociclistas las dejaran en las veredas. Como no alcanzó, el Gobierno porteño habilitó el año pasado 50 espacios de estacionamiento en el Microcentro, con lugar para 850 vehículos.

Además, desde fines de marzo empezaron a operar tres grúas para levantar a las motos mal estacionadas en el Centro. En los dos primeros meses secuestraron 392 vehículos, el 75% por haber estacionado en lugares indebidos.

El problema de las motos secuestradas es que una de cada cuatro nunca es recuperada por sus dueños y quedan durante meses en los playones de Costanera Norte y Barracas. ¿Por qué? Muchos carecen de la documentación, porque el mercado de compraventa de usados es muy informal. Además, entre la multa, patentes adeudadas y otros gastos, algunos prefieren abandonar la moto y comprar otra. Esto se nota, por ejemplo, en Puerto Madero, una zona que muchos motociclistas evitan por los controles que hacen en los accesos los agentes de Prefectura. Por este motivo, el Ejecutivo envió a la Legislatura un proyecto de ley para reducir los plazos de espera y que en 60 días el Gobierno ya pueda enviar las motos a desguace. NR


Fuente consultada: Clarín

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