Crecen los casos de robos a casas en San Isidro

Crecen los casos de robos a casas en San Isidro

(PBA) Los vecinos del barrio Carreras recorren las calles de la zona como en un tour, pero no señalan las casas por su belleza, por sus detalles arquitectónicos ni por la fama de quienes las habitan: las marcan por los robos que sufrieron en días recientes. En estas 30 manzanas de coquetas propiedades de San Isidro, alrededor del Hipódromo, suman unos 20 asaltos, entraderas y arrebatos ocurridos sólo en los últimos tres meses.

El domingo pasado, René –que vive con su mamá en Torrero al 500 desde hace ocho años–salió a celebrar el Día de la Madre junto a su familia. Cuando volvió, encontró su casa revuelta y una ventana rota. Ladrones habían usado una amoladora para cortar los barrotes de la reja con prolijidad extrema. “Rompieron la reja, levantaron la persiana, arrancaron el mosquitero y abrieron la ventana de un dormitorio”, cuenta la mujer  “Sólo hay media hora en la que no hubo nadie en los patios vecinos, y ahí debieron ingresar, alrededor de las 19”, relata. Se llevaron plata, alhajas y las cosas de valor que encontraron.

Lo que sorprendió a los vecinos, y que los llevó adifundir en las redes sociales el hashtag #SanIsidroZonaLiberada, fueron los golpes reiterados en una misma cuadra. Es que la casa de Torrero 588 no fue la única violentada: en las últimas dos semanas también robaron en otros dos chalés bajo la misma modalidad. Siempre en fin de semana y cuando no había nadie. Y justo en las únicas propiedades que no tenían alarma. “Me mudé hace menos de dos meses para acá, buscando tranquilidad. Pero desde que llegué ya robaron en la casa de enfrente y en las dos de al lado. Estoy aterrada. Ya no sé qué más poner para evitar que se metan. No me quiero volver a mudar”, se lamenta Isabel Walsh, otra vecina de la cuadra. A estos casos se suma un cuarto, ocurrido a fines de septiembre en Terrero al 600, la cuadra siguiente. Pero el combo de asaltos no empezó con estos casos: según un relevamiento realizado por los propios vecinos, en la zona ya sufrieron 20 robos en tres meses. Tienen un mapa y una planilla que detalla días, direccionesy modalidades. “Nos organizamos porque la situación se volvióinsostenible. Tenemos un grupo de WhatsApp con unos 80 vecinos donde comentamos movimientos sospechosos. También hicimos otro sólo para urgencias: se escribe ahí si alguien sufre un robo en el momento”, relata Dolores Serra, que “inauguró” la oleada de robos al sufrir un asalto violento en su chalé de Laprida y Haedo. “A mi casa entraron por la ventana de la planta alta mientras dormíamos, en mayo de 2013. Empezaron a saltar en mi cama y a pedir plata. Obligaron a mi marido a que los llevara hasta La Cava en su auto. La situación no hizo más que empeorar desde entonces”, analiza. A partir de ahílas casas del barrio Carreras se llenaron de rejas, alarmasmonitoreadas, cercos electrificados, reflectores y alertas comunitarias por cuadra. Pero nada sirvió.

En la Municipalidad de San Isidro dicen que “reforzaronla vigilancia con móviles comunales en la zona tras las denuncias”. Pero señalan que la responsabilidad mayor es de la Jefatura Departamental de la Policía Bonaerense, a la cual también le exigieron que “hubiera un refuerzo”.

Al unísono, los vecinos denuncian su desconfianza hacia la Fuerza. “Tenemos casos de policías haciendo cuestionarios a chicos o vecinos sobre horarios o tipo de alarmas que usan, ya no sabemos en quién confiar”, coinciden todos.