Correr: una nueva forma de conocer Buenos Aires

Correr: una nueva forma de conocer Buenos Aires

(CABA) Corriendo a un ritmo que le permite contemplar todo con atención, Huge enfila por las amplias veredas de Avenida Figueroa Alcorta. Huge es un arquitecto canadiense, de 39 años, y estará pocos días en Buenos Aires. Cuando pasa frente al edificio de la Facultad de Derecho ralentiza la marcha: se entera de que fue inaugurado en 1949 por Juan Domingo Perón, y que casi todos los materiales utilizados en la construcción son nacionales. Frente al monumento Floralis Genérica (más conocida como La Flor) se para y empiezan las selfies. Diego Besaccio, de Urban Running Tours, le cuenta que fue diseñada y obsequiada a la Ciudad por el arquitecto argentino Eduardo Catalano en 2002. El recorrido, de 14 kilómetros, seguirá por los lagos de Palermo y por el cementerio de la Recoleta, donde se produce, claro, la escala habitual ante la tumba de Evita. “No llores por mí Argentina”, bromea risueño.

Para Huge, esta es su tercera vez visita a Buenos Aires, todas breves y por trabajo. “Casi no la conocía: lo habitual es ir del hotel a las reuniones, y así …”, cuenta este amante del running “de toda la vida”, aunque se queja de que los viajes lo obligan a interrumpir su rutina habitual de entrenamientos. Por eso, esta vez se preocupó por tener un par de horas para salir a correr. “Pero al no conocer la ciudad, estaba un poco inseguro sobre a dónde ir o no ir”, explica. Y así fue como Huge llegó a Diego Besaccio, de Urban Running Tours, un emprendimiento local que se dedica a hacer tours por la ciudad pensados para runners. “Es una manera excelente de ver aspectos interesantes de la ciudad y aprender sobre la historia, la gente y su cultura. Me encantó”, dice el turista accidental.

“Es para gente que corre y busca la comodidad de hacerlo con alguien en una ciudad que no conoce”, explica Besaccio, triatlonista y corredor de Ironman, la exigente prueba de rendimiento físico y mental. “Buenos Aires es una de las ciudades más amigables para correr. Tiene veredas anchas y muchos árboles, los turistas se sorprenden de la cantidad de verde que tenemos”, sigue. “A los turistas les fascina Buenos Aires. Cuando vienen por pocos días, acá pueden combinar las dos cosas: correr y conocer la ciudad. Se hace algo personalizado según lo que cada uno pida. Las zonas más elegidas son Puerto Madero, los Lagos de Palermo, el Centro y Recoleta”. Urban Running Tours tiene dos modalidades: la personalizada (el turista elige los lugares y los kilómetros a recorrer) cuesta entre 70 y 200 dólares, según la cantidad de turistas-runners, y la grupal (un recorrido fijo de 10 kilómetros), que vale 50 dólares.

Por ahora son los turistas norteamericanos, europeos y brasileños quienes más la han adoptado una tendencia que va en aumento. De hecho, y en función del boom del running, el ministerio de Turismo de la Ciudad lanzó en junio un servicio similar y gratuito. Aunque en este caso es sólo grupal, con cuatro circuitos prefijados (Palermo, La Boca, Puerto Madero y el Centro). “Los cupos disponibles son de 20 personas por circuito. Todos agotan las reservas, y fueron creciendo a medida que mejoró el clima. En septiembre, se anotaron más de 110 personas”, detalla Alfredo Fragueiro, del Ente de Turismo de Buenos Aires. “Turismo y deporte son actividades que van de la mano, y tener en la ciudad alternativas para hacerlas en conjunto aporta muchísimo valor a nuestra oferta”.

S.C.