Continúa la polémica por la poda invernal de árboles

Expertos y vecinos cuestionan las técnicas utilizadas, pero los responsables las justifican

(CABA) Aunque son muchos los vecinos que insisten para que las comunas poden los árboles, también son numerosos los que denuncian que la intensidad de muchas podas maltrata al arbolado.

Los árboles reducen la temperatura ambiental, aportan oxígeno, secuestran dióxido de carbono, filtran los rayos ultravioletas y retienen partículas, entre otras virtudes. Pero también rompen las ventanas de los edificios, tapan carteles de señalización, interfieren con el alumbrado público y, debido a la caída de sus ramas o troncos, constituyen un riesgo potencial. Por estas razones, necesitan un servicio de mantenimiento, que depende de las juntas comunales.

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Del 12 de mayo al 31 de agosto se desarrolló en la ciudad la “campaña de poda invernal”, que incluyó la intervención de unos 60.000 árboles. Y, aunque la época adecuada para podarlos depende de cada especie y de las necesidades particulares de cada árbol, durante el invierno se practican la mayoría de los cortes. Sin embargo, varios especialistas coincidieron en que con frecuencia se verifican podas inadecuadas, lo cual redunda en un deterioro de la salud de los árboles.

“En general, la poda no está bien hecha”, alertó el ingeniero agrónomo Carlos Anaya, miembro de la Sociedad Internacional de Arboricultura. Precisó que no debería podarse más de un 25% del volumen total de la copa, porcentaje que puede variar un poco en función a distintos aspectos. “Esto definitivamente no se cumple”, advirtió. La ingeniera agrónoma Ana Beatriz Guarnaschelli, profesora de la cátedra de dasonomía de la Facultad de Agronomía (UBA), indicó que tras las podas a veces se observan acortamientos muy drásticos de las ramas que no permiten una buena cicatrización, lo cual deja al árbol expuesto a hongos y compromete sus tejidos leñosos. “Así, en las grandes tormentas se caen las ramas más comprometidas”, añadió.

La Defensoría del Pueblo de la Ciudad reclamó -por segundo año consecutivo- para que los “planes de poda” de las comunas se hagan públicos: cuántos árboles se podarán, qué tipos de podas se practicarán y con qué criterio se los seleccionará, entre otros requerimientos.

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El abogado Alejandro Suárez Lynch presentó hace dos meses un recurso de amparo para exigir que las podas sean ejecutadas por personal idóneo y siguiendo los usos adecuados. “No estoy en contra de la poda, sino de su práctica indiscriminada”, aclaró.

También, la Auditoría General de la Ciudad está evaluando en estos momentos “la forma en que las juntas comunales, que son las que ejercen el control a las empresas prestadoras del servicio de poda, llevan adelante esta tarea . Las denuncias que ha habido están vinculadas con los excesos cometidos por estos prestadores para conseguir mayor rentabilidad”, dijo Cecilia Segura, presidenta del organismo. NT