Buenos Aires, 22/11/2017, edición Nº 1834

Continúa el acampe de los desalojados en Villa Lugano

A tres semanas del operativo, aún quedan familias que se resisten al traslado. (CABA) Tres semanas después del desalojo del predio de Villa Lugano donde se había instalado el barrio Papa Francisco, aún quedan unas 50 personas que mantienen el acampe en la avenida Fernández de la Cruz y Pola. Por tal razón, el tránsito se mantiene cortado desde el sábado 23 de agosto, cuando las fuerzas de la Gendarmería...

A tres semanas del operativo, aún quedan familias que se resisten al traslado.

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(CABA) Tres semanas después del desalojo del predio de Villa Lugano donde se había instalado el barrio Papa Francisco, aún quedan unas 50 personas que mantienen el acampe en la avenida Fernández de la Cruz y Pola. Por tal razón, el tránsito se mantiene cortado desde el sábado 23 de agosto, cuando las fuerzas de la Gendarmería Nacional y la Policía Metropolitana hicieron cumplir la orden judicial de liberar el terreno lindero a la villa 20.

En aquella oportunidad, tras varias idas y venidas, la jueza Gabriela López Iñíguez, titular del juzgado N°14 en lo Penal, Contravencional y de Faltas de la Ciudad de Buenos Aires, ordenó el desalojo tres días después del asesinato de la adolescente Melina López, contó La Nación.

Desde ese día, la solución para terminar con la ocupación se convirtió en un problema por la cantidad de familias que no aceptaron las propuestas del los asistentes de la Secretaría de Hábitat e Inclusión que llevaron adelante el operativo para trasladar a los sin techo a varios paradores del gobierno de la ciudad.

Sobre el bulevar de Fernández de la Cruz, al costado de donde corre el Metrobus Sur, las lonas que sirvieron de carpas aún siguen protegiendo a las familias que se resisten al traslado y piden una solución de fondo. Como desde el primer día se mantiene una custodia de varios efectivos de la Metropolitana.

Algunas de las personas pasan el día en la calle y duermen en casas de familiares o de amigos, según dijeron a La Nación. Otras, que habían aceptado alojarse en los paradores, volvieron a la zona para sumarse al pedido. Mientras tanto el tránsito sigue cortado, no pueden circular los colectivos ni los vehículos particulares.

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