Buenos Aires, 13/12/2017, edición Nº 1855

Construyen dos canchas de hockey y una pista de skate en donde estaba el antiguo Velódromo de Palermo

El predio en el Parque Tres de Febrero estaba abandonado desde hacía décadas. Los detalles.

(CABA) El antiguo Velódromo del Parque Tres de Febrero, ubicado entre la calle Belisario Roldán, la Avenida Figueroa Alcorta y las vías del Ferrocarril Mitre, tendrá antes de fin de año una fisonomía completamente diferente: el predio, abandonado durante décadas, albergará dos canchas de hockey y una pista de skate de uso público.

Se tiraron abajo las tribunas, que estaban derruidas, y se dejó sólo la pista de ciclismo, que no tendrá uso pero rodeará al espacio deportivo. Además, el gobierno de la Ciudad está reparquizando el entorno, que también estaba muy deteriorado.

El Velódromo fue construido durante el gobierno de Juan Domingo Perón para celebrar los Juegos Panamericanos de 1951. Durante varios años fue sede de carreras internacionales y eventos deportivos. Era el tercero en importancia de la región en ciclismo de pista. Luego se usó para recitales musicales y shows. El último evento que se hizo allí fue el impactante show Doma, de De la Guarda, en 1998. Luego, nada. Hasta ahora.

“Este espacio que estaba en desuso, abandonado y oscuro se va a transformar en un gran parque con áreas de esparcimiento, recreación deportiva y sectores pensados para que los vecinos de todas las edades puedan aprovecharlos”, aseguró a La Nación el ministro de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad, Eduardo Macchiavelli.

El Parque 3 de Febrero es un área de protección histórica, por lo que se van a recuperar las luminarias doradas existentes y se van a poner nuevas cada 15 metros a lo largo del camino de ingreso para que los alrededores del predio estén iluminados. Es una zona bastante desconectada y la idea es facilitar el acceso. El predio tendrá entrada por la Avenida Figueroa y por Belisario Roldán, donde ya existe una ciclovía. Además, se pondrán bancos, cestos y bicicleteros. La inversión total superará los 24.700.000 pesos.

“Se trata de recuperar el espacio público -señala la arquitecta Mariana Dobosz, Subgerente Operativa de Proyectos y Planificación de la Dirección General de Espacios Verdes– son cinco hectáreas que comprenden 45.200 metros cuadrados de verde, donde se va a tratar la tierra y se va a mejorar el paisaje. Después, dentro de la pista, tenemos un área deportiva de 7400 metros cuadrados y un sector de compostaje, que manejará la Agencia de Protección Ambiental”.

En los ingresos al nuevo polo deportivo que conservarán los bellos murales con motivos ciclistas, se buscará priorizar a los peatones: podrán circular autos pero la velocidad va a estar restringida. Allí ya se colocó un nuevo asfalto rojo que sólo se ve en la Ciudad en la Plaza Egipto, frente al Planetario. También habrá un estacionamiento y en la calle Belisario Roldán se renovarán las paradas del colectivo 130, el único que llega hasta la zona. Lo que quedó de la pista de ciclismo no tendrá uso y se va a grafitar.

Hockey, fútbol y skate
Dentro de la pista estará el skate bowl, apadrinado por la marca de ropa de deportes extremos Vans, y las canchas de hockey, que también se pueden usar para jugar al fútbol. La pista de skate será la primera profesional de la Ciudad y la más grande del país, por lo que podrá ser usada para competencias internacionales.

La cancha de hockey de césped sintético (que tiene la mitad de las medidas reglamentarias), fue costeada por el Club Universitario de Buenos Aires (CUBA) y está casi terminada, sólo falta la iluminación. La otra cancha de hockey será de cemento y se podrá jugar sobre patines. Serán de acceso libre, aunque CUBA utilizará la de césped para que chicas y chicos de entre 8 y 14 años jueguen al fútbol y al hockey tres días a la semana, durante cuatro horas, por la tarde.

El club, que está pegado al ex Velódromo, firmó un convenio con la Ciudad por el cual usará la canchas hasta agosto de 2021 en esa franja horaria. Una fuente de CUBA aseguró a La Nación que la cancha costó 2 millones de pesos y se mostró preocupada por su mantenimiento, que estará a cargo del GCBA. De todas formas dijo que le parece “buenísimo” que el espacio sea destinado al “esparcimiento público”.

Ante la pregunta de por qué no se construyó otro velódromo, Dobosz asegura que “la idea era darle otra funcionalidad, más actual”. “Se evaluó que hacer distintas actividades deportivas tenía más sentido. El espacio público va mutando en relación con lo que te pide la gente. Para cada proyecto nos juntamos con vecinos, que hacen un listado de qué quieren. Después hacemos una propuesta, Participación Ciudadana lo pone a votación y terminamos de cerrar el proyecto”, cuenta la arquitecta.

“Siempre nos sorprende el uso. Vos podés tener una mirada de cómo se va a utilizar, pero te excede. Y ahí ves en qué te equivocaste y qué podés hacer. ¿Por qué una cancha de hockey y no una de fútbol? Son planes. Tratamos de agrupar deportes que entre tribus sean compatibles. Después vamos a ver si se llevan bien los skaters con las chicas que juegan al hockey”, cuenta Dobosz, entre risas.

El gobierno porteño adviertió que cada vez más chicos practican skate. De hecho, la pista estaba sin terminar y ya se querían meter a usarla. Además, alrededor de la pista se va a poner una plataforma con una baranda para que la gente pueda ver a los skaters en acción.

La Nación habló con Tulio Ginés, arquitecto y skater profesional, quien diseñó y construyó el skate bowl con un costo de 2.600.000 pesos, del que se hizo cargo económicamente Vans. El profesional, que construyó pistas de skates en La Plata, Miramar, Esquel, Paraná y Tandil, entre otras ciudades del país, aseguró que quedó “muy conforme” con cómo quedó el bowl.

“Quedó muy bien, es una pista de calidad, para competencias internacionales. Hay un problema con las napas, que lo tiene que solucionar el gobierno de la Ciudad. El team de Vans la probó y quedó muy satisfecho. Cualquier persona la puede usar, sin tirarse de arriba. Un nene debería andar por abajo”, explicó el arquitecto. La pista, que está hecha de hormigón, tiene obstáculos, corners con distintos ángulos, cóncavos y convexos.

Sin embargo, Ginés se mostró en desacuerdo con que no se haya construido una pista más chica para principiantes al lado, que estaba proyectada donde finalmente se hizo la cancha de hockey de cemento. “Creo que puede fracasar porque no está hecha la segunda parte de la obra. Por suerte a 500 metros tenés cerca la pista de Plaza Haití”, señaló.

Cerrado de noche
El sector deportivo va a estar iluminado con reflectores y se va a cerrar de noche. A futuro se van a poner postas aeróbicas, que tuvieron mucho éxito en otros sectores de la Ciudad. El objetivo es integrar esta zona al circuito runner de Palermo. También habrá sanitarios y se analiza instalar una posta saludable, donde la gente se puede tomar la presión y chequear su estado físico.

El objetivo del gobierno porteño es dejar el espacio público abierto, tratando de evitar la intrusión. Por eso debajo de la pista de ciclismo habrá un terraplén parquizado.

Aunque parezcan desconectados, haciendo un rápido zigzagueo en bici o caminando desde el Velódromo se desemboca en el Planetario. La idea es que haya una continuidad urbanística entre los dos lugares. Se van a plantar árboles nativos, que son fáciles de mantener y se van a usar materiales resistentes para bajar la intensidad del vandalismo.

Luego de décadas de decadencia, todo apunta a que este verano el ex Velódromo explotará los fines de semana, sin competiciones ciclísticas pero con chicos dispuestos a hacer deporte y divertirse. NR

Fuente consultada: La Nación

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