Buenos Aires, 18/12/2017, edición Nº 1860

Construirán el edificio educativo más grande de la Ciudad en Retiro

Estará en el mismo predio en el que está el actual colegio "La Banderita" y tendrá un concepto moderno del espacio escolar. Quejas de padres y maestros.

(CABA) Sobre la calle Letonia, en el barrio de Retiro y a espaldas de los tribunales de Comodoro Py, hoy funciona una escuela que reúne jardín, primaria y secundaria, y a la que van más de 1.300 chicos, la mayoría de la Villa 31. Ese conjunto de colegios, conocido como “La Banderita”, tiene unos cuantos problemas de infraestructura, pero lo que le espera es mucho más que una reparación o puesta a punto.

El gobierno porteño proyecta demolerlo y reemplazarlo por una nueva sede que aspira a ser “de vanguardia”, con cuatro veces más de espacio y un concepto moderno del espacio escolar, con aulas digitales, salas multimedia y de plástica, canchas de fútbol con vestuario, entre otras funcionalidades, de acuerdo al proyecto al que accedió Clarín.

Una parte de la comunidad educativa se opone a la forma en que se implementará la obra. Rechazan especialmente el traslado del jardín y la primaria a un edificio provisorio ubicado a unas 20 cuadras, al que consideran “un galpón” y que -afirman- “está ubicado en un lugar muy inseguro” del barrio.

El “Polo Educativo Mugica” empezará a construirse el 1 de enero de 2018 y la inauguración está prevista para abril de 2019. Para llegar a tiempo el gobierno aún deberá avanzar en tres licitaciones, una por nivel, de las cuales por ahora solo adjudicó la del jardín a la empresa Teximco, que construyó los edificios del Ministerio de Ciencia y Tecnología y del Consejo de la Magistratura de la Ciudad, entre otras grandes obras.

Cuando esté terminado, el Polo Mugica será el edificio educativo más grande de la Ciudad por encima del Bernasconi, del Polo Saavedra o del Otto Krause. Reunirá a las actuales escuelas inicial 5, Primaria 25 “Bandera Argentina”, y Secundaria 6 “Padre Mugica”, más una escuela de adultos, centro de actividades infantiles, orquestas infantiles y club de jóvenes, de acuerdo a los documentos que hace circular el gobierno.

De los 5.274 metros cuadrados actuales se pasará a 21.712. La primaria será la que más espacio ganará: 10.398 metros cuadrados. El gobierno proyecta invertir para este proyecto 800 millones de pesos, lo que equivale a un presupuesto anual entero de infraestructura escolar, según dijo a Clarín Sebastián Tomagelli, subsecretario de Infraestructura del Ministerio de Educación porteño. “Para 2018 duplicaremos el presupuesto de infraestructura escolar y la mitad será para este proyecto”, dice.

Aunque hay consenso en que el actual edificio debe cambiar, el proyecto desató una fuerte polémica con parte de la comunidad educativa. La Cooperadora de la Escuela 25, junto a padres de los tres colegios iniciaron en la Defensoría del Pueblo un reclamo en el que expresan sus reparos con respecto a la forma en que se implementará la obra. Es porque mientras dure la construcción, el gobierno planea armar dos escuelas provisorias, con aulas modulares: una para jardín y primaria que estará ubicada en Ramón Castillo y la calle 12, a unos 2 kilómetros de Banderita. La otra sede será para la secundaria, en la esquina de la actual escuela, en Letonia y Antártida Argentina.

Esos padres fueron recibidos por funcionarios del Ministerio de Educación quienes les presentaron el proyecto pero, de acuerdo a fuentes de la Defensoría, no salieron conformes con la explicación. Por eso, junto al gremio docente UTE están organizando para el viernes un “abrazo y banderazo a las escuelas”. Ya habían hecho uno a principios de mes.

Reclaman que “no se divida a la comunidad educativa” mientras dure la obra. Afirman que el gobierno no está cumpliendo “la promesa de construir en etapas”, y que todos sigan juntos durante la obra. Para Tomagelli esto no se puede hacer por cuestiones de seguridad. “Hay que demoler y no se puede garantizar que una pluma no provoque un accidente. No puedo poner en riesgo a los chicos”, afirma el funcionario.

“Así no nos vamos a mudar. Le pedimos al gobierno que se siente a conversar. Si la construcción es por etapas, como nos habían prometido, no habrá conflicto”, responde Florencia Diasprotti, docente de la escuela secundaria y delegada de UTE. La docente explicó que al estar afuera de la Villa 31 la sede actual de “La Banderita” se convirtió en una suerte de “zona neutral” que hizo que fueran chicos de las diversas zonas del barrio. Pero la sede provisoria para jardín y primaria estará ubicada en una parte de la villa y así no se garantiza que vayan los chicos de otras zonas que pueden estar en conflicto. “Además es una zona insegura e inaccesible, por las obras del Bajo que se están haciendo. Los dos colectivos no están pasando”, dice Diasprotti.

Los padres que se oponen al trasladó dicen tener temor de que las escuelas provisorias se conviertan en definitivas. “Aún no hay expediente con el inicio de obra. Estamos de acuerdo con hacer una nueva escuela, pero no de esta manera. Nosotros presentamos un proyecto, que incluía un terciario, un profesorado, anfiteatro, auditorio para actos escolares y un polideportivo. No nos escucharon”, agregó Diasprotti.

También hay polémica por las vacantes. Mientras que el gobierno afirma que “todos los alumnos que están actualmente en la escuela tienen su vacante asegurada en 2018”, Diasprotti afirma que habrá 100 vacantes menos en el inicial provisoria y 140 menos en la primaria. En el gobierno dicen, además, que una vez finalizada la obra habrá unas 460 vacantes más entre el nivel inicial y primario.

Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, está de acuerdo con el proyecto. “En los últimos años ha habido en la Ciudad una política agresiva que busca solucionar los problemas de los asentamientos con políticas urbanas y no con la erradicación. Pero si bien este Polo Educativo es positivo, por ahora se atiende solo lo visible -como la escuela, servicios de cuidado, abrir espacios públicos- pero sigue habiendo procesos subterráneos que no están integrados, como el narcomenudeo, que requieren políticas de seguridad y contra de las adicciones que no hay”, le dijo Salvia a Clarín.

Mayor población infantil en los asentamientos
Una de las características de las villas porteñas es la gran cantidad de chicos. Mientras que el 30,6% de los hogares porteños tiene niños de 0 a 17 años, en las villas esa proporción asciende al 64,8%, según un informe sobre las villas porteñas, que presentará el Observatorio de la Deuda Social de la UCA junto a la Defensoría del Pueblo de la Ciudad.

En ese informe surge otra cifra inquietante. Apenas el 1% de los hogares jóvenes no tiene hijos, cuando en el resto de la Ciudad es el 10%. “Muestra que en las zonas marginales el embarazo forma la pareja. También hay poca gente mayor: se mueren más jóvenes o migran hacia sus lugares de origen, donde tienen mejores cuidados”, le dijo a Clarín Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA.

El Ministerio de Educación se muda cerca
La intervención educativa oficial en la Villa 31 no se limita al nuevo Polo Educativo. El gobierno de la Ciudad también tiene en carpeta la construcción del nuevo Ministerio de Educación. Estará ubicado en Perete y calle 10, en medio del barrio. La sede del Ministerio formará parte del nuevo “Polo Educativo María Elena Walsh”, que incluirá una escuela inicial, una primaria y una una primaria para adultos.

Sumaremos 40% más de matrícula inicial y 70% más en primaria. Se están abriendo dos calles, asfaltadas y de doble mano, donde pasarán líneas de colectivos”, dijo Sebastián Tomagelli, del Ministerio de Educación porteño. NR


Fuente consultada: Clarín

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