Buenos Aires, 17/10/2017, edición Nº 1798

Consejos sencillos para no sufrir el calor en tu casa

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Verano. Calor (mucho calor). Alerta naranja en la ciudad de Buenos Aires. Y la perspectiva de volver a casa y encontrarse con cortes de luz (algunos, programados) por la demanda de electricidad que imponen aires acondicionados y otros electrodomésticos de alto consumo.

¿Qué hacer? Dos cosas: primero, modificar nuestros hábitos, algo de requiere un acuerdo social, y dejar el uso del lavarropas para muy temprano en la mañana o muy tarde en la noche, para minimizar su impacto en la red eléctrica. Quien lo sugiere es Luis Juanicó, doctor en ingeniería nuclear, investigador del Conicet y docente en el Instituto Balseiro, que también ofrece algunas ideas para paliar en forma casera el impacto que tiene el verano en nuestro hogar y evitar que se recalienten.

Las persianas

tapar las ventanas con un foil de aluminio durante el día (el que se usa para cocinar). Refleja el calor, y es un papel que se puede fácilmente pegar con cinta y enrollar y guardar en un cajón al volver.

colocar una esterilla (de esas que se hacen con juncos) o algo similar por fuera de la ventana.incluso, dejarla sujeta al mismo contramarco de la ventana

La ventilación

Ventilar durante la mañana los ambientes que miran al norte hasta las 10 am, hasta las 14 los que miran al oeste, luego de las 14 los que miran al este y durante todo el día las que miran al sur, buscando generar una corriente de aire para contrarrestar la altas temperaturas de las paredes (las que están al sol pueden llegar a los 50 grados).

En una vivienda con ventanas con diferentes orientaciones, se puede refrescar utilizando la ventilación “cruzada”; colocando por ejemplo un turboventilador que ingrese aire fresco desde un pulmón preferencial (por ejemplo, un patio interior del edificio sin luz directa y por eso más fresco que una pared exterior norte) y permitiendo la salida del aire por alguna ventana (preferentemente no soleada) por el otro extremo de la vivienda. Así, se contrarresta fuertemente la temperatura interior de las paredes.

Refrigerar con agua

Mojar las paredes de la casa (techo y paredes en edificios) durante la tarde, o por lo menos, instalar un aspersor en el techo, ya que las paredes absorben muchísimo el calor y lo van liberando durante el día, lo que dificulta refrigerar la casa.

En un edificio

Mojar el techo o la terraza durante la tarde..no se requiere formar película de agua, simplemente mojando las superficies, su temperatura ya baja de 10 a 20°C.

Reducir la iluminación de espacios comunes. Usar lámparas LEDs en vez de bajo consumo. Este ahorro es mínimo, pero es tan simple de hacer que no debería omitirse. En espacios comunes, donde las lámparas se prenden y apagan continuamente, las LEDs tienen una duración 10 veces mayor que las de bajo consumo y se ahorra plata al final, por evitarse su recambio (9 veces).

Evitar regar en horas de la tarde (para evitar el consumo de la bomba que sube el agua al tanque) y si es posible, anular algún ascensor del edificio. Se trata no tanto porque tengan un consumo elevado, como de una medida de precaución para evitar que se quemen los motores (ante la baja de tensión que se da antes de un corte de luz).

Pintura aislante

Una última requiere de más previsión, pero también es más eficiente a largo plazo: pintar paredes y techo con pintura que sea aislante térmico y de alta reflectividad. Es muy efectiva, dice Juanicó, para colocar recubriendo techos (de chapa y de cemento) y paredes, sobre todo en paredes orientadas al norte. FB

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