Buenos Aires, 11/12/2017, edición Nº 1853

Consejos para evitar enfermedades estacionales

No permanecer en sitios cerrados, con escasa ventilación o presencia de muchas personas, evitar el exceso de calefacción, respirar por la nariz o protegerse la boca en caso de resfrío son algunas recomendaciones de los especialistas para paliar las consecuencias del frío. (Ciudad de Buenos Aires) “Hay que diferenciar entre las rinitis alérgicas y los resfríos. Mientras que las primeras son procesos crónicos, que se repiten con mucha frecuencia, en...

No permanecer en sitios cerrados, con escasa ventilación o presencia de muchas personas, evitar el exceso de calefacción, respirar por la nariz o protegerse la boca en caso de resfrío son algunas recomendaciones de los especialistas para paliar las consecuencias del frío.

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(Ciudad de Buenos Aires) “Hay que diferenciar entre las rinitis alérgicas y los resfríos. Mientras que las primeras son procesos crónicos, que se repiten con mucha frecuencia, en forma perenne o estacional según los alergenos desencadenantes, los segundos son de corta duración”, señaló Natalio Salmún, presidente de Fundación para el Estudio del Asma y otras Enfermedades Alérgicas (Fundaler).

Para facilitar la diferencia, el especialista explicó que “la rinitis alérgica se caracteriza por presentar picazón de nariz, estornudos repetidos, secreción nasal acuosa abundante y obstrucción nasal, habitualmente a báscula, es decir que se alterna en uno o en el otro orificio nasal”.

Por su parte, “el resfrío común presenta por lo general mucosidad nasal espesa, a veces con fiebre y malestar general, acompañado habitualmente con tos”.

Las bajas temperaturas y los cambios de clima son inevitables, por eso Salmún brindó algunas recomendaciones que pueden ayudar a evitar los efectos de las condiciones meteorológicas sobre la salud.

“Algo que parece obvio pero no todo el mundo lo hace es respirar por la nariz -señaló- ahora bien en caso de obstrucción nasal es conveniente usar una bufanda que cubra la boca y la nariz”.

Otra forma de evitar el ingreso del aire frío es “respirar con la boca entreabierta con la lengua hacia el paladar ya que al ser la lengua un órgano con mucha sangre el aire que se filtra a través de ella adquiere la temperatura y humedad adecuada”.

Además de evitar los lugares cerrados, también sugirió no abusar de los humidificadores ya que aumentan la humedad relativa del aire de la habitación y unido a una temperatura alta por la calefacción, posibilitan que la cama, cortinas y alfombras sean un buen caldo de cultivo para los ácaros y hongos.

En referencia al efecto de los cambios de clima sobre las rinitis alérgicas el especialista advirtió que “si bien es sabido que las variaciones de temperatura, la humedad excesiva, la niebla y el viento frío producen un aumento de crisis asmáticas en aquellos que padecen esta enfermedad no tenemos estadísticas al respecto”.

“Aunque es recomendable consultar siempre al médico, en el caso de las rinitis alérgicas esto es imprescindible ya que el tratamiento busca no sólo eliminar síntomas que pueden afectar la calidad de vida, sino también prevenir muchas veces la aparición de asma”, concluyó.

Según datos que maneja Fundaler, uno de cada cinco habitantes de Argentina es alérgico, y según un estudio que la organización realizó sobre la población de la Ciudad de Buenos Aires, el 21,1 por ciento de los niños de 6 y 7 años, y el 33 por ciento de los de 13 y 14 padecen rinitis alérgica.

Fundaler fue creada por la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica el 19 de octubre de 1982 y desde entonces realiza tareas de formación, investigación y atención con el objetivo de ayudar al paciente con asma a que logre una mejoría en su calidad de vida.(Télam)

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