Buenos Aires, 20/08/2017, edición Nº 2079

¿Cómo viajar por Buenos Aires ante el paro de Subtes?

Los tiempos para viajar se han elevado al doble en Buenos Aires, mientras continúan frenados los Subtes por una discusión salarial, en el marco de las paritarias laborales de los trabajadores del sector. (Ciudad de Buenos Aires) Los porteños se volcaron obligados a la práctica de deportes como el ciclismo y las caminatas, para sortear el caos de tránsito en Buenos Aires, por la cuarta jornada de una huelga de...

Los tiempos para viajar se han elevado al doble en Buenos Aires, mientras continúan frenados los Subtes por una discusión salarial, en el marco de las paritarias laborales de los trabajadores del sector.

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(Ciudad de Buenos Aires) Los porteños se volcaron obligados a la práctica de deportes como el ciclismo y las caminatas, para sortear el caos de tránsito en Buenos Aires, por la cuarta jornada de una huelga de las siete líneas del metro, que afecta a casi un millón de personas.

Caos de tránsito en la ciudad de Buenos Aires por el paro de subtes

“Para mí es un desastre. Ayer (lunes) me volví loca y hoy (martes) doy una clase en Palermo (al norte), de ahí a Congreso (centro) y de nuevo a Palermo. No sé cómo voy a hacer”, dijo Beatriz, una profesora de inglés de 55 años, mientras esperaba en el centro de la capital un autobús en el que debe atravesar gran parte de la la ciudad.

El transporte urbano se veía colapsado con interminables filas en las paradas en las horas ‘pico’ y los automovilistas demoraban hasta 15 minutos en recorrer 100 metros para desplazarse al centro de la ciudad, mientras que muchos optaron por la bicicleta o directamente armarse de paciencia y caminar.

El programa gratuito “Mejor en Bici” de la alcaldía porteña, que cuenta con 22 puestos en distintos barrios, no lograba responder a la demanda el martes.

“Todos los días nos llegan unas 30 personas que vienen al centro en bicicleta, hoy ya llegaron 110”, comentaron empleados del puesto ubicado en el microcentro de Buenos Aires, a 100 metros de la Plaza de Mayo.

Para utilizar el sistema es necesario registrarse previamente mediante la presentación del documento de identidad y la factura de un impuesto o servicio que acredite domicilio.

“Decenas de personas intentaron registrarse entre ayer y hoy (lunes y martes), pero no podían hacerlo porque les faltaba un papel”, explicó una de las jóvenes.

El sindicato del metro (izquierda), que nuclea a unos 2.500 trabajadores, amenaza con extender el paro ante la falta de respuesta a sus reclamos de aumento salarial de 28%, en medio de una larga disputa política entre el gobierno federal y el de la ciudad (derecha), que incluye la administración del medio de transporte.

“No va a haber subte (metro) por un tiempo largo a no ser que recibamos una respuesta rápida y concreta para resolver las paritarias (negociaciones salariales)”, dijo Néstor Segovia, dirigente del sindicato del sector.

Esteban, un trenteañero que atiende un puesto de periódicos a unos 600 metros de la Casa Rosada (gobierno), desde donde ve las largas filas de los que esperan los ómnibus, es uno de los que optó por caminar.

“Yo vivo en Constitución (sur de la ciudad). Son 15 cuadras (1.500 metros) y ayer me fui caminando porque si no no llegaba más, era impresionante la cantidad de autos”, afirmó.

En Buenos Aires, una ciudad de casi tres millones de habitantes y que recibe en días laborables a otras tantas personas venidas de la periferia, circulan más de 1,3 millones de vehículos diarios, incluidos 36.000 taxis y 9.800 autobuses del servicio de transporte, cuando hace diez años la cifra total era de 750.000, según datos oficiales.

“Hoy hay demasiado trabajo. Cuatro de los cinco pisos (del estacionamiento) ya están llenos. Todo el mundo vino a trabajar en auto”, contó Carlos, de 25 años, sin dejar de mover un banderín para atraer la atención de conductores en la entrada de un garage de autos en la emblemática avenida Corrientes.

El joven banderillero vive en Monte Grande (30 km al sur), por lo que habitualmente viaja en tren hasta la estación terminal de Constitución y de allí en metro, tramo que esta vez hizo en autobús: “tardé 45 minutos para hacer lo que siempre hago en 15”, contó.

El metro, de 56,7 km de extensión, conecta con las principales estaciones ferroviarias que unen la capital con su poblada periferia (más de diez millones de habitantes), así como llega a la mayoría de los barrios, aunque los usuarios se quejan por las frecuentes demoras.(AFP)

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