Cómo reducir a la mitad tu factura de luz ahorrando energía

Cómo reducir a la mitad tu factura de luz ahorrando energía

(CABA) Hay muchos motivos para ahorrar energía en casa, y al menos dos de ellos deberían bastarnos para comenzar hoy mismo a modificar nuestros hábitos. Por una parte, muchas de las formas que se utilizan para producir la energía que llega a nuestros hogares no son sustentables porque, por ejemplo, utilizan combustibles fósiles, como el petróleo o el carbón. Además, la tarifa de electricidad en algunos países es muy costosa, por lo cual reducir tu gasto eléctrico no solo ayudará al planeta, sino que será beneficioso para tu bolsillo.

El refrigerador, el televisor y el horno eléctrico son los electrodomésticos que más energía consumen, junto con el aire acondicionado y las estufas eléctricas. Pero, además de apagar tanto los aparatos como las luces cuando no los estés usando, hay otros consejos que puedes tener en cuenta para reducir a la mitad tu factura de luz.

1. Mejora el aislamiento de la vivienda
Cuando se utiliza calefacción eléctrica, ésta puede generar la mitad del consumo de toda la casa. El aire acondicionado también es uno de los aparatos que más energía consume, pero en general el exceso de gasto se debe a que hay ventanas abiertas o puertas por las que entra el calor.

Los vidrios dobles, el aislamiento en paredes exteriores y techos, y los burletes en las juntas de las puertas mejorarán la eficiencia de la calefacción y de la refrigeración, reduciendo tu necesidad de acondicionarla.

2. Elige electrodomésticos más eficientes
El mismo electrodoméstico puede, según sus características, variar enormemente su consumo. Por ejemplo, podemos encontrar desde refrigeradores que gastan 300W por hora hasta algunos que consumen 3000W.

Existe un sistema de etiquetado energético que nos permite saber si estamos comprando un electrodoméstico eficiente, o uno que, quizás tenga un precio más barato, pero a la larga nos será más costoso.

Los electrodomésticos están etiquetados con un código de colores y letras, que van desde el verde y la letra “A” para los electrodomésticos más eficientes, hasta el color rojo y la letra “G” para los equipos menos eficientes. Los designados con la primera denominación son más caros, pero a largo plazo nos ayudarán a ahorrar en la factura de la luz y agua.

3. Aprovecha al máximo la energía del sol
Por supuesto que una forma de ahorrar en energía es tener tu propia fuente sustentable, como un panel de energía solar, pero si no puedes hacerlo o no lo estás pensando, hay otras formas de aprovechar la energía del sol.

Acostúmbrate a abrir las ventanas para que entre la luz durante el día en lugar de encender las bombillas, y organiza los muebles de modo que puedas, por ejemplo, colocar tu escritorio en un lugar en el que puedas aprovechar la luz natural mientras trabajas.

4. Regula naturalmente la temperatura
En verano, abre las ventanas a primera hora de la mañana y a última hora de la noche para que el aire exterior refresque la casa. Baja las persianas, corre las cortinas o instala toldos en las ventanas situadas al sur en las horas centrales del día. En invierno, haz lo contrario: deja que entre por ellas el sol para calefaccionar naturalmente el hogar.

5. Usa solo luces de bajo consumo
En algunos países, ya no es legal comercializar lámparas que no sean de bajo consumo. Si aun no lo haz hecho, reemplaza todas tus bombillas por las de bajo consumo y te ahorrarás el 90% de lo que gastas de electricidad en iluminación.

6. Averigua cuánto consumes
Posiblemente no tengas idea de qué es lo que más consume energía en tu casa, y aunque realmente quieras reducir tu consumo, en gran parte éste proviene de artefactos que tienes prendidos por puro hábito, y tal vez siquiera necesitas. Además, muchos electrodomésticos siguen gastando electricidad aun cuando están apagados (o en stand by).

Puedes instalar un equipo sencillo de medición de la demanda eléctrica, para ver un gráfico que te muestre cuánto gastas a lo largo del día, y saber si tu casa está consumiendo electricidad incluso cuando no la estás utilizando.

7. Desconecta por completo los artefactos que no estás usando
El consumo de los aparatos “apagados” o en stand by puede llegar a generar el 10% del consumo de energía del hogar.

8. Programa inteligentemente tus aparatos
Los pequeños detalles suman mucho en conjunto: programa el monitor para que la pantalla quede en negro cuando no la utilizas, utiliza la lavadora con agua fría, lo que ahorrará hasta un 80% de la energía y además protegerá las prendas; programa la calefacción y el aire acondicionado, o el televisor, para que se apaguen solos mientras tu duermes, si vas a acostarte con ellos encendidos. Aprovecha al máximo las posibilidades de ahorro que ofrece cada aparato.

¿Cuánto gasta cada artefacto?
(Por hora de uso)

Aire acondicionado 2500 frigorías: 1800W encendido y 45W, apagado

Aspiradora: 1200 W

Calefactor: entre 750W y 1500W

Hornillo eléctrico o anafe: 1500W

Lavadora antigua: 2850W

Lavaplatos: 1740W

Refrigerador: entre 100W y 2000w

PC o laptop: entre 30W y 300W

Secadora de ropa: 2000W

Televisor: hasta 500W

S.C.