Buenos Aires, 11/12/2017, edición Nº 1853

Cómo proteger tu piel del frió de invierno

Piel de porcelana.

El frío seco del exterior y el calor de la calefacción puede producir reacciones no deseadas en tu piel. Actá te contamos como protegerla en estos climas extremos.

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(CABA)La piel es el órgano más extenso del cuerpo. Ella es la encargada de protegernos de las agresiones externas y de la hidro-evaporación interna. Descuidarla puede perjudicar no sólo su estética sino, también, la salud.

El viento, el frío y la humedad característicos del invierno son agentes agresivos que se enfrentan a diario y que resecan y, por lo tanto, la desmejoran notablemente.

Por eso, es fundamental modificar los hábitos, mantenerla hidratada y utilizar productos adecuados además de los tratamientos. El contraste entre la humedad de la calle y la sequedad de los sitios cerrados con calefacción puede provocar que nuestra epidermis se vuelva irritable y pierda elasticidad como consecuencia de la alteración de la capa hidrolipídica, la protección natural de grasa y agua de la piel.

Para evitar esto es necesario hidratar la piel a diario. Para quienes practican deporte al aire libre, estos factores de riesgo aumentan por lo que deben de cuidar la piel mucho más. Otro gran aliado del invierno es el estrés, como consecuencia del ritmo de vida, también repercute en la piel y puede provocar en ella irritaciones, rojeces y un desequilibrio en la hidratación“, señaló Mario Fuks, director médico en la Clínica M&D.

Los pasos a seguir

-Tomar por lo menos dos litros de agua mineral durante todo el día.

– Evitar la calefacción a fuertes temperaturas. La calefacción emite sustancias que generan la muerte de las células cutáneas y quita la humedad natural de la piel.

-En la ducha, evitar usar agua muy fría o muy caliente. Esto traumatiza la piel y puede causar el rompimiento de vasos sanguíneos. Lo ideal es bañarse con agua tibia.

– Mantener la humedad natural de la piel usando cremas y jabones hidratantes en todo el cuerpo y, sobre todo, en la cara y las manos.

– Hidratar la piel de la cara y el cuerpo dos veces al día, la primera por la mañana y luego después de la ducha a la noche.

– Comer frutas frescas de estación ( pomelo, manzana, mandarina). Alimentos ricos en vitamina E son ideales.

– Tomar jugos naturales de frutas y verduras ayuda mucho a mantener la piel hidratada y protegida durante el invierno. Uno de los mejores es el de Manzana verde, apio, zanahoria y remolacha. Lo mejor es hacerlos con cáscara, ya que es ahí donde almacenan todas las vitaminas que beneficiarán.

– Exfoliar la piel con algún scrub que se puede hacer casero con alguna crema base y agregarle azúcar en grano y almendras trituradas.

Fuente: Infobae

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