Cómo distinguir los tomates orgánicos de los transgénicos

Cómo distinguir los tomates orgánicos de los transgénicos

(CABA) A pesar de la constante insatisfacción de los consumidores, muchas empresas a nivel mundial siguen produciendo y comercializando productos con modificación genética, llamados OMG. Algunos países, tratando de cuidarse de los cultivos transgénicos, han introducido marcas especiales para los alimentos o comenzaron a venderlos a precios realmente bajos.

¿Para qué, entonces, se han creado esos productos OMG? Inicialmente, estaban destinados a salvar a las personas que mueran de hambre en países realmente pobres como los del África. Pero desde hace varios años, esos mismos países prohibieron su importación, aparentemente, tras considerar que pasar hambre sería la opción más segura para preservar la salud.

¿Cómo elegir los tomates?

Por desgracia, identificar la presencia OMG en los productos solo es posible en laboratorios especiales. Sin embargo, cada comprador debe tener en cuenta que más del 40 por ciento de las mercancías de los supermercados han sido modificados genéticamente.

Pero distinguir aquellos alimentos de los orgánicos, es decir los naturales que no tienen ningún agregado químico, es bastante fácil: los OMG mantienen la frescura por mucho tiempo, sobre ellos no pasan los insectos, al igual que suelen tener una forma y color “ideal”.

Si se observan tomates grandes y brillantes, de forma redonda, están modificados genéticamente. El mejor indicador de naturalidad de frutas y verduras será su aspecto un poco estropeado; por más llamativo que pueda parecer, son los más sanos. En cuanto a su estructura, después de cortadas los OMG no pierden su forma y, prácticamente no sueltan jugo.