Buenos Aires, 19/11/2017, edición Nº 1831

Comienzan los análisis toxicológicos a policías bonaerenses

Se iniciarán esta semana con controles al ministro Cristian Ritondo y al jefe a cargo, Fabián Perroni. Alcanzarán a los 93.000 efectivos de la fuerza.

(PBA) Los máximos jefes de la policía bonaerense serán sometidos desde esta semana a un test toxicológico para detectar si consumen drogas. “Los controles empiezan con el ministro Cristian Ritondo; el jefe a cargo, Fabián Perroni, con otros jefes de la plana mayor y con todo el personal de la Superintendencia de Investigaciones de Tráfico de Drogas Ilícitas y Crimen Organizado”, informó a La Nación un importante funcionario de la gobernadora, María Eugenia Vidal.

Los primeros 1670 oficiales de la fuerza y funcionarios del área de seguridad serán sometidos a los análisis en los próximos 90 días. Pero los estudios toxicológicos, de alcoholemia y de abuso de sustancias ilícitas alcanzarán a los 93.000 efectivos de la fuerza en el transcurso de los próximos meses.

Junto con esta decisión, Vidal dispuso transparentar la fuerza: duplicará el número de policías obligados a presentar sus declaraciones juradas de bienes. Unos 7600 oficiales se sumarán a los 6800 comisarios y subcomisarios ya alcanzados por esta exigencia. Más de 14.000 uniformados deberán entonces dar cuenta de su patrimonio cada año.

“Son medidas orientadas a la transformación de la policía”, dijo la gobernadora a La Nación al anunciar los cambios. Desde el inicio de su gestión, la dirección de Asuntos Internos que reporta directamente a Vidal ya apartó a 4430 policías, suspendió a 1155 y detuvo o envió a prisión a 362 uniformados por distintos delitos.

Además, Asuntos Internos inició 300 sumarios que alcanzan a 100 policías investigados por presunto enriquecimiento ilícito. De este universo, 73 jefes y subjefes ya fueron llevados ante la Justicia con pruebas suficientes para procesarlos por aquel delito.

El ministro Ritondo, uno de los primeros en ser sometidos al test toxicológico, argumentó que en la lucha contra el narcocrimen no puede haber connivencia de uniformados: “Aquellos que dan la lucha contra el narco no pueden estar implicados”, dijo, al anunciar los exámenes. “Somos la primera fuerza de seguridad del país que toma esta medida”, añadió.

Medida de prevención
La DEA, las policías de Nueva York y de Australia son algunas de las que tienen exámenes similares. En la provincia los test se harán a través de un convenio con Fundartox. El objetivo, dijo Ritondo, es “planificar políticas para el control, reconocimiento, tratamiento, prevención concientización y capacitación sobre el consumo, abuso, uso y abuso de sustancias psicoactivas”.

El proceso estará bajo la supervisión del doctor Carlos Damin, presidente de esa fundación, especializada en toxicología, medicina del trabajo y salud pública, y jefe de la División Toxicología del hospital Fernández, de la ciudad de Buenos Aires. Recientemente, el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, lo nombró asesor de la administración de la Ciudad en materia de adicciones. Tendrá a su cargo la planificación e implementación de estrategias de prevención, capacitación y tratamiento de consumos problemáticos.

La resolución llegó pocos meses después de que un agente de la Policía Local de Ezeiza fue filmado mientras consumía cocaína. Luis Montero fue suspendido tras ese incidente y se le inició una causa por infracción a la ley de estupefacientes. No fue el único policía implicado en el abuso de sustancias ilícitas. Otros 145 uniformados ya tuvieron sumarios internos por consumir drogas mientras prestaban servicio.

Según un informe que extrapola el consumo de la población general al universo de los 93.000 policías bonaerenses, el 2,4% de los uniformados podría estar involucrado en el consumo de cocaína.

Los tests orientados a detectar estos casos en las fuerzas de seguridad se harán a partir de muestras de saliva. Serán sorpresivos, en el lugar de trabajo de cada uniformado; serán elegidos al azar, por el numero de legajo. En los casos en que el resultado dé positivo se hará una contraprueba, a través de una muestra de orina.

No se expulsará al agente a menos que se detecte que, además, está involucrado en la comercialización de las sustancias. En caso de que sólo se trate de consumo personal se lo atenderá en el área de salud mental. “No queremos iniciar una caza de brujas -dijo Ritondo-, sólo queremos estar seguros de que quien tiene permiso para usar un arma no está bajo efectos tóxicos”. NR


Fuente: La Nación

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