Buenos Aires, 13/12/2017, edición Nº 1855

Coleros clase media y monotributistas

Se trata de empleados en relación de dependencia que trabajan en comercios o supermercados y que ganan alrededor de $ 4.000 por mes en blanco. Además, para tener un mayor poder de compra, les sacan el monotributo. Con esta “changa”  logran casi duplicar su salario. Hecha la ley, hecha la trampa.Desde que comenzaron los controles de la AFIP en la City porteña, desaparecieron las filas de coleros en las casas...

Se trata de empleados en relación de dependencia que trabajan en comercios o supermercados y que ganan alrededor de $ 4.000 por mes en blanco. Además, para tener un mayor poder de compra, les sacan el monotributo. Con esta “changa”  logran casi duplicar su salario.

Hecha la ley, hecha la trampa.Desde que comenzaron los controles de la AFIP en la City porteña, desaparecieron las filas de coleros en las casas de cambio. Se trataba de gente de bajos recursos que se ganaba $ 100 por día por prestar su documento para hacer la operación. Varias financieras tenían un ejército de 1.000 coleros dedicados a la compra de billetes.
Pero ahora el negocio cambió por completo. Los financistas reclutan a un máximo de 100 coleros ?sofisticados?, que llegan a ellos a través de referidos. Se trata de gente de clase media que trabaja en relación de dependencia en comercios, tiendas o supermercados y que ganan alrededor de $ 4.000 por mes en blanco.
Con la ayuda de contadores especializados en este metier, les arman un monotributo y distintos certificados de ingresos para que la AFIP les aumente el límite y les permita comprar la mayor cantidad de dólares posibles.
Y en caso de no recibir la autorización para la cantidad de billetes que ellos planean, se van hasta la agencia correspondiente del organismo recaudador para presentar todos los papeles y que así los habiliten por una cifra superior.
El financista que pone la plata comparte su ganancia en 50% con el colero de cuello blanco, que se gana $ 3.000 mensuales, con lo cual obtiene casi un salario más gracias a esta changa, que sólo realiza una vez al mes.
Como la brecha entre el dólar oficial y el blue es grande, el negocio vale la pena. Es que compran el billete en Banco Nación, que suele tener la mejor cotización, a $ 4,33 y los venden en el mercado negro a $ 4,85.
Por otra parte, estos financistas también compran los dólares de las personas que tenían en una caja de ahorro o en un plazo fijo en el banco y ahora los venden para, con esos pesos, hacer un plazo fijo en moneda nacional a una tasa mucho más competitiva, ya que no hay una gran expectativa de devaluación.
El otro punto de abastecimiento de dólares son los mandos medios o empresarios que pueden justificar la compra de dólares pero que no necesitan tenerlos, entonces lo hacen solamente para venderlos luego en el mercado negro.
Este mismo mecanismo se da en todas las provincias, con la particularidad de que fuera de Buenos Aires el blue trepa a $ 4,95. En Salta, por ejemplo, usan a la gran población boliviana que vive en la provincia para que vayan a comprar dólares, ya que el límite para ellos, al ser extranjeros, es por un monto mayor. Incluso, el negocio es más rentable cuando los dólares se trasladan hasta la frontera con Bolivia, donde se pagan $ 5,10.
?Es que en estos momentos en Bolivia hay una gran escasez de billetes norteamericanos, entonces desde la Argentina abastecemos ese mercado. En el paso fronterizo internacional Yacuiba-Salvador Mazza es donde se llevan a cabo la mayor parte de las operaciones; luego, esos dólares suben hasta Santa Cruz de la Sierra, que es la capital comercial y financiera?, explica desde Salta un conocedor del mercado cambiario.

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