Buenos Aires, 23/08/2017, edición Nº 2082

Coco Sily lleva la Cátedra del Macho al Luna Park

Quiere hacer historia

El 4 de diciembre se presenta en el mítico estadio porteño. “Hace tiempo que no tenía este cagazo. Es un delirio”, adelantó.

Coco-Sily

(CABA) El humorista Coco Sily habló con La Razón sobre su presentación en el Luna Park, un hecho que marcará su carrera y a su espectáculo, la Cátedra del Macho.

La duda surgió porque en ocasiones has aclarado que esto del macho argentino es un personaje…
Es que sí es un personaje. Aunque muchas veces la gente no lo entienda así. Es raro, porque no es Minguito Tinguitella y Juan Carlos Altavista. Acá no hay una máscara. Hay muchas cosas mías, aunque no deja de ser un personaje. Yo no soy ése que está en la tele. Sería insoportable para los que me rodean si yo fuese así. Ahí estoy laburando. Igual está la base del barrio, los códigos, cosas que tienen que ver conmigo. Por eso se llama Coco Sily y no José el Macho.

El Coco está frente a un hito de su vida, que será su presentación el 4 de diciembre en el Luna Park, con su show “La Cátedra del Macho”, que ya fue visto por más de 300 mil espectadores de todo el país. Se trata de un acontecimiento único, porque, por primera vez, el mítico estadio porteño le abrirá sus puertas a un humorista que seguramente será aplaudido por más de seis mil personas. Una verdadera “patriada” que lo tiene un tanto asustado. “Tengo mucho cagazo. Hace tiempo que no tenía esta sensación. Pero me gusta tenerla, porque me presenta un desafío importante”, reconoce Coco, quien esa noche estará rodeado de amigos que le harán “la pata” arriba del escenario.

¿Cómo surgió la idea del Luna?
De mi locura. En 2013 cerré el año con un Opera, que ya para un unipersonal era llamativo y tuvimos localidades agotadas. Y quedó la sensación de que podíamos hacer dos. Entonces un día veníamos en el auto con mi manager y amigo hablando de cómo cerrar este año. ‘Hagamos dos Opera’, me dice. Y no sé por qué a mí se me cruzó el Luna Park por la cabeza. “¿Y el Luna?”, le digo. Y el otro, en vez de mirarme y decirme “no, es un delirio”, me dijo “y bueno, dejame ir a averiguar”. No teníamos los dos ni puta idea de nada. A los días viene y me dice: “A los tipos del Luna les gusta, le interesa, se puede llegar a dar”. Y ahí dije “bueno, hagámoslo”. Un verdadero delirio.

¿Por qué creés que te vino la idea? 
Yo soy porteño esencialmente, viste que el porteño está como mal visto. Si vos sos salteño está bueno, si sos bonaerense también… y el porteño es una mierda siempre. Y yo defiendo bastante al porteño, sobre todo al tipo de barrio. Y me parece que el Luna Park es un emblema de mi identidad, es bien porteño. Es Ringo Bonavena, el box, los grandes shows, Adiós Sui Generis, ¡tocó Sinatra ahí, boludo! Es raro, porque es la primera vez en la historia que se va a hacer un unipersonal. Y también si vendemos las entradas que nosotros pensamos va a ser un récord. Me parece que no hay antecedente de una persona que en un misma noche haya metido seis mil personas.

¿El Luna marcará un antes y un después en tu vida? 
Sí. Yo quiero que estén mis hijos. Quiero que dentro de un tiempo digan: “Mi viejo hizo un Luna Park”, como habrán dicho los hijos de Ringo o de Monzón “mi viejo peleó acá”. Que les quede a ellos esa sensación de decir “mirá mi viejo, un grande”.

En Twitter te definís como “argentino, humorista, cultor de la amistad y buen padre. Punto…”.
(Interrumpe) Antes que todo, yo soy padre. Lo que más me gusta en el mundo es haber tenido a mis hijos y oficiar el rol de padre. Después está el culto a la amistad. Yo no podría vivir sin mis amigos. No sé andar solo. Y después sí, más que actor me gusta decir humorista, un rubro menospreciado. A mí me parece que ser humorista es un gran título. Como yo siempre estoy en contra de la ponderación de la modernidad y de todos estos boludos pseudointelectuales, que todo lo que tiene que ver con lo popular lo menosprecian, a mí me gusta medio como una provocación ponderar esas cosas que siempre están mal vistas… como el cabaret, por ejemplo, que fue el inicio artístico de la gran mayoría de los grandes cómicos argentinos.

¿A esa lista no le falta “quemero y peronista”? 
Sí, sin dudas. Son las que vendrían después. Huracán me define enormemente. La desgracia, el dolor de Huracán. Capaz que todo lo bien que me va en la vida me equilibra Huracán. Todo lo malo se lo está chupando Huracán porque me la hace pasar como el orto. Y peronista también, de toda la vida. Con bastante militancia. Que tampoco es muy fácil para un actor o un personaje público asumir un rol que tenga que ver con la militancia. A mí me importa la mirada de mis hijos. Yo puedo estar equivocado en mi ideología, no soy un loco que piensa que tiene la verdad. Pero si teniendo cuatro hijos no intento que este país sea un poco mejor soy un egoísta.

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