Buenos Aires, 23/10/2017, edición Nº 1804

Cómo elegir zapatillas de running

3 puntos importantes para la elección del calzado

(PBA) 1. ¿Cómo pisas?
Este punto es clave para tu elección. Necesitarás la ayuda de un colega. Pídele que observe cómo contacta tu pie con el suelo cuando estás corriendo. Si entre la zapatilla y el suelo existe un ángulo de 90º, es que tu pisada es neutra. Si la angulación es menor a 90º y el tobillo se inclina hacia el interior, es pronadora. Y si por el contrario, tiendes a poner tu peso hacia el exterior de la zapatilla, es supinadora.

2. ¿Para qué las quieres?
¿Quieres que te aguante mucho (hasta 1000-1100 km) y sea polivalente? ¿Que tenga mayor amortiguación y mayor estabilidad?  Hazte con unas zapatillas de entrenamiento. Pero si lo que quieres es una zapatilla ligera, con mayor transición en tu pisada que te ayude a aumentar la velocidad en la carrera, aunque te dure menos (600-700km), debes escoger una zapatilla de competición.

3. ¿Cómo distingo una zapatilla de competición a una de entrenamiento?
Las zapatillas de entrenamiento se caracterizan por su comodidad y durabilidad, tienen mayor amortiguación, mayor estabilidad, menor ligereza y menor flexibilidad frente a las zapatillas de competición. Las zapatillas de competición tienen el objetivo de ofrecer un mayor rendimiento a nuestro correr, quitando peso y siendo más flexibles para poder alcanzar mayores velocidades gracias a una mejor ejecución técnica y una mejor transición de la pisada. NT

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