Buenos Aires, 19/08/2017, edición Nº 2078

Ciudad ruidosa: cada vez son más los vecinos que denuncian ruidos molestos

(CABA) Uno de los problemas de vivir en una ciudad es el ruido. Entre bocinazos y ruidos de los autos, el bullicio, circuitos gastronómicos y zonas muy transitadas, los porteños muchas veces quedan expuestos a niveles de ruido mayores a lo tolerables. A veces, esto termina en la Justicia: el año pasado hubo casi 20 denuncias diarias por ruidos molestos, y aunque pocas terminan con alguna condena, la tendencia se sostiene...

(CABA) Uno de los problemas de vivir en una ciudad es el ruido. Entre bocinazos y ruidos de los autos, el bullicio, circuitos gastronómicos y zonas muy transitadas, los porteños muchas veces quedan expuestos a niveles de ruido mayores a lo tolerables. A veces, esto termina en la Justicia: el año pasado hubo casi 20 denuncias diarias por ruidos molestos, y aunque pocas terminan con alguna condena, la tendencia se sostiene y hasta parece ir en aumento.

Los datos pertenecen a la Fiscalía General de la Ciudad. El año pasado, los vecinos presentaron 7.008 denuncias. Si bien fueron un poco menos que en 2013, cuando entraron 7.751 expedientes, en los últimos años la cantidad fue creciente: por ejemplo, hace cinco años, en 2009, habían sido tramitadas sólo 3.278 causas. De hecho, si se comparan las denuncias ingresadas en enero contra las del mismo mes del año pasado (481 contra 430) el salto fue del 12%.

La que tuvo más denuncias fue la Comuna 14, que abarca únicamente al barrio de Palermo. Sus 1.326 expedientes singnificaron el 18,9% del total recibido. Allí el foco está bastante claro: la mayor cantidad de las denuncias son por el bullicio que provocan los bares, restaurantes y boliches, en lugares como Plaza Serrano y otros. En 2013, por ejemplo, el 43,2% de las denuncias habían sido contra este tipo de establecimientos.

La segunda con más denuncias fue la Comuna 1, que abarca los barrios de Constitución, Monserrat, San Telmo, Retiro, San Nicolás y Puerto Madero. Aquí los factores son diversos, desde el ruido que provoca el tránsito en Constitución o Retiro hasta el que provoca el Microcentro, donde además el año pasado hubo varias obras públicas que pueden haber aumentado el nivel el volumen general.

La tercera fue la Comuna 13, de Belgrano, Colegiales y Núñez. Además de que es una zona densamente habitada y con mucho tránsito en algunas avenidas y centros comerciales, en esta zona uno de los focos de conflictos históricos fue la cancha de River, con sus partidos y recitales, que siempre motivó quejas por ruidos. Si bien el año pasado no hubo espectáculos musicales en el Monumental, en breve volverá a alojarlos, con lo cual podría haber más reclamos vecinales.

De acuerdo al artículo N° 82 del Código de Contravenciones, los responsables de generar ruidos molestos pueden sufrir un castigo de uno a cinco días de trabajos de utilidad pública o multas de $ 200 a $ 1.000. En caso de que se trate de un establecimiento comercial, la sanción puede ir de $ 600 a $ 10.000. Sin embargo, un 85% de las causas iniciadas no terminan en condenas, o se resuelven en una instancia de mediación. El tema es que el vecino debe ratificar la denuncia y no siempre van hasta la fiscalía a hacerlo. En otros casos, el problema se resuelve entre las partes, o bien se trató de un único episodio de ruidos y por lo tanto la causa queda en la nada. “Gran parte de las denuncias telefónicas que se reciben en el 0800-33FISCAL son resueltas de inmediato con la intervención de un fiscal para buscar una solución pacífica”, señaló el Fiscal General de la Ciudad, Martín Ocampo.

De jueves a domingo son los peores días, esta lleno de gente por todos lados, hay chicos alcoholizados y gritando hasta la madrugada. Se concentran todos en la plaza y dejan todo sucio. Hay tantos bares y boliches por acá que es imposible encontrar tranquilidad”, se quejó Jorge Verdi, que vive cerca de Plaza Serrano. Otra vecina, Graciela Estévez, agregó: “Conozco vecinos que hicieron denuncias porque la verdad se vuelve imposible vivir así”.

El problema con el ruido no es sólo el fastidio que genera sino los posibles perjuicios para la salud. “La Organización Mundial de la Salud afirma que el límite tolerable de ruido es de 70 decibeles. Por encima de ese límite, y según el tiempo de exposición, pueden comenzar losdaños irreversibles a las estructurias internas del oído. Antes de llegar a la pérdida de audición, hay otros síntomas a los cuales prestarles atención, como cuando sentimos silbidos o zumbidos, cuando sentimos el oído tapado o cuando nos cuesta escuchar en un ambiente ruidoso. En esos casos hay que consultar con un especialista“, explicó Mónica Matti, Gerenta de Formación y Calidad de GAES Centros Acústicos.

 

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