Buenos Aires, 25/09/2017, edición Nº 1776

Cinco detenidos se fugaron de una comisaría de Hurlingham por un túnel

Fue en William Morris. Hicieron un pozo en la celda y atravesaron una pared. Taparon los trabajos con un mueble y guardaron la tierra dentro de un colchón.

(PBA) Cinco detenidos lograron el martes a la noche huir de la comisaría 3° del barrio de William Morris, partido de Hurlingham, al oeste del conurbano bonaerense. Lo hicieron después de haber cavado un túnel que los sacó del calabozo en el que estaban y los conectó directamente al patio donde la Policía guarda las motos secuestradas. De ahí lo siguiente fue más sencillo: para llegar a la calle sólo tuvieron que saltar una pared.

Todos los prófugos tienen un extenso prontuario. Cuatro de ellos habían caído por robos con armas y uno, por homicidio. Desde el martes a la noche los buscaban por la zona después de que los jueces que tienen sus causas dieran la orden de captura. Pero hasta anoche ninguno había sido recapturado.

Todavía no está claro cuánto tiempo estuvieron los cinco presos –cuyas identidades no trascendieron– escarbando y qué técnica utilizaron para que ni un solo policía haya escuchado un ruido que le despertara sospechas sobre lo que tramaban los detenidos.

Las mismas dudas tienen los investigadores del caso. Por eso, rápidamente cinco policías fueron separados del cargo. Se les inició una auditoría interna para ver qué responsabilidades tuvieron en la fuga. Se trata del Jefe Distrital de Hurlingham, el comisario de la 3° de William Morris y tres oficiales de servicio que estaban a cargo del cuidado y la vigilancia de los detenidos.

Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense ahora deberá determinar si hubo negligencia por parte del personal. En el caso de que comprueben algún tipo de colaboración, podrían exonerarlos de la Fuerza.

Los investigadores creen que cavar el túnel les llevó mucho tiempo, por eso consideran poco probable que no haya habido connivencia con alguno o varios de los agentes que trabajan en esa comisaría.

El escape fue descubierto el martes cerca de las siete de la tarde, cuando se estaba por llevar a cabo la requisa que se hace todos los días cada dos horas. En ese momento, uno de los policías encontró que en el calabozo donde debía haber seis presos sólo quedaba uno de ellos, atado a una silla. Los otros habían huido por un hueco en el piso.

Lo que se constató es que los cinco prófugos trabajaron arduamente en el túnel. Rompieron el contrapiso, cavaron el pozo y cada día tapaban el agujero con un mueble en el que estaba apoyado un televisor. Se cree que trabajaron de noche, cuando los policías dormían.

Además, aprovecharon el toma de electricidad que había en el calabozo para hacer una conexión casera y dar luz al túnel, que tenía unos dos metros de longitud, según detalló a Clarín uno de los investigadores que participó de las pericias.

Pero aún les faltaba un paso para no ser descubiertos. Debían decidir qué hacer con la tierra que iban acumulando mientras cavaban el túnel. No les faltó ingenio para encontrar la solución: sacaron la goma espuma de los colchones que tenían en la celda y dejaron el espacio para colocar la tierra. Así, ocultaron durante varios días lo que estaban haciendo.

Según fuentes judiciales, el fiscal a cargo de la investigación, Alberto Ferrario, titular de la UFI N° 3 de Morón, ya tomó declaración a los policías cesanteados y al preso que apareció atado en una silla, aunque no trascendió la información que obtuvo de esos testimonios.

No es la primera fuga que se registra en esa comisaría. En junio de 2006 ocurrió un hecho similar: siete presos se escaparon tras realizar un boquete en una de las paredes.

Tres años después se dio otra fuga en Hurlingham, pero esta vez en la comisaría 1°, en pleno centro de la ciudad. De sus calabozos se fugaron 12 presos durante la madrugada del 12 de agosto de ese año.

Según fuentes del caso, los detenidos habían limado los barrotes del calabozo donde estaban alojados, tomaron de rehén a un suboficial y luego huyeron en distintas direcciones. Entre los evadidos se encontraba Javier Vélez, un ex integrante de la Superbanda del Luis “El Gordo” Valor.

comisaría 3° de William Morris

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