Buenos Aires, 12/12/2017, edición Nº 1854

Científicos descubren que los celulares causan problemas en el metabolismo

La "luz azul"

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(CABA) Usar una computadora o un teléfono inteligente durante la noche podría ser el causante de algunos kilos de más, según un último estudio en Estados Unidos que encontró una relación entre la exposición a la luz azul -emitida por los teléfonos inteligentes y las tabletas- y que perjudica el metabolismo y aumenta el hambre.

El efecto secundario que genera dormir con aparatos electrónicos tiene que ver con la ‘hormona de sueño’, la melatonina, que según remarcan los expertos se ve perjudicada por estas costumbres.

Los niveles saludables de melatonina promueven patrones de sueño regulares, que ayudan al cuerpo a convertir los alimentos y bebidas en energía de manera eficiente. Si la producción de melatonina se ve afectada, los ciclos de sueño del cuerpo se alteran y esto detiene todo ese proceso de alimentos en el cuerpo que es tan eficiente.

Científicos de la Universidad de Granada, España, descubrieron que las inyecciones de melatonina ayudaron a combatir la obesidad y la diabetes en ratas mediante la regulación de sus sistemas. El nuevo estudio, llevado a cabo por expertos de la Universidad de Manchester, está analizando cómo la regulación de los patrones de sueño podría ayudar a los pacientes que ya tienen diabetes, una enfermedad a menudo vinculada con la obesidad.

Su trabajo está todavía en curso, pero hasta ahora el equipo ha encontrado un vínculo entre los patrones circadianos -la regulación de los relojes internos y el dormir- y enfermedades como la obesidad y la diabetes.

Estudios estadounidenses previos ya han sugerido que el uso de una computadora o un teléfono inteligente en la noche puede causar aumento de peso, ya que aumenta los niveles de hambre incluso después de haber comido.

El coautor del estudio Ivy Cheung, de la Universidad de Northwestern, en Chicago, explica que la exposición a la luz tenue, se asoció con un aumento en el hambre que comenzó 15 minutos después del inicio de la luz y todavía se mantuvo presente casi dos horas después de la comida.

“Sólo una sola exposición de tres horas a la luz azul, por la noche, impacta directamente en el hambre y el metabolismo”

El doctor Simon Kyle, un investigador del sueño en la Escuela de la Universidad de Ciencias Psicológicas, sostiene que la luz azul “es la más perjudicial para nuestro sueño, y por lo tanto nuestro metabolismo”. Por lo tanto, mejorar el sueño podría ayudar a contener la epidemia de obesidad.

Fuente: Infobae

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