Buenos Aires, 19/11/2017, edición Nº 1831

Chandler a la distancia: “No cobré en dólares ni soy un fantasma”

“Aquí estoy, no soy un fantasma y voy a demostrarlo” aseguró, desde la comodidad de Londres, el supuesto supervisor de la empresa que hasta hace pocos días controló, con “anomalías”, el Sistema Único de Boleto Electrónico, que implementó el Gobierno nacional. Desde Londres, el consultor inglés rompió el silencio en una entrevista con el diario La Nación; “Firmaron el contrato sin mi consentimiento”, dijo sobre la supervisión de la SUBE...

“Aquí estoy, no soy un fantasma y voy a demostrarlo” aseguró, desde la comodidad de Londres, el supuesto supervisor de la empresa que hasta hace pocos días controló, con “anomalías”, el Sistema Único de Boleto Electrónico, que implementó el Gobierno nacional.

Desde Londres, el consultor inglés rompió el silencio en una entrevista con el diario La Nación; “Firmaron el contrato sin mi consentimiento”, dijo sobre la supervisión de la SUBE bajo la mira de la Justicia; aseguró que se trató de una acción “orquestada” entre sus socios argentinos, los funcionarios y el Banco Mundial.

“Aquí estoy. No soy un fantasma y voy a demostrarlo”, desafió Stephen Chandler apenas se presentó. A sus espaldas, la City de Londres no paraba, la lluvia tampoco. Con el sobretodo aún mojado, el consultor se encontró con La Nación frente al Banco de Inglaterra.

En una entrevista exclusiva, el consultor inglés que estaba a cargo de controlar la SUBE se desligó de cualquier responsabilidad con respecto a las irregularidades del contrato de $ 65 millones y aseguró se trata de una acción “orquestada” entre sus socios argentinos, los funcionarios y el Banco Mundial (BM), organismo que financió la operación.

El empresario británico rompió el silencio tras las irregularidades detectadas en el contrato de supervisión de la tarjeta SUBE, reveladas por una investigación exclusiva de LA NACION, que derivó en una intervención judicial y condujo al gobierno de Cristina Kirchner a dar de baja el contrato celebrado por la Secretaría de Transporte.

Pese a las ironías típicas del humor inglés, Chandler sólo esbozó una sonrisa en más de dos horas de entrevista, cuando festejó que el Gobierno haya suspendido el contrato para controlar el boleto electrónico. “Si pudiera hablar con el ministro [Florencio] Randazzo le diría que lo cancele directamente”, lanzó.

“Nunca firmé ese contrato porque está viciado. Lo firmaron sin mi consentimiento, a mis espaldas. La Secretaría de Transporte y el BM lo saben. Les avisé que había que hacer cambios”.

El consultor inglés, máximo responsable de la supervisión, asegura que nunca tuvo acceso al contrato, que ni siquiera lo vio: “Nunca firmé ese contrato porque está viciado. Lo firmaron sin mi consentimiento, a mis espaldas. La Secretaría de Transporte y el BM lo saben. Les avisé que había que hacer cambios”.

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