Buenos Aires, 23/09/2017, edición Nº 1774

Chicos de 3º grado aprenden a programar con software libre

Chicos de tercer grado de la escuela pública porteña 20 D.E. 2 “Rosario Vera Peñaloza” instalaron el sistema operativo Huayra y comenzaron a dar sus primeros pasos en programación. (CABA) La Escuela 20 D.E. 2 “Rosario Vera Peñaloza”, conocida también como “La Rosarito”, es una escuela pública de jornada simple con dos turnos, como muchas otras. Pero tiene una particularidad: un curso de tercer grado en donde los alumnos comenzaron...

Chicos de tercer grado de la escuela pública porteña 20 D.E. 2 “Rosario Vera Peñaloza” instalaron el sistema operativo Huayra y comenzaron a dar sus primeros pasos en programación.

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(CABA) La Escuela 20 D.E. 2 “Rosario Vera Peñaloza”, conocida también como “La Rosarito”, es una escuela pública de jornada simple con dos turnos, como muchas otras. Pero tiene una particularidad: un curso de tercer grado en donde los alumnos comenzaron a programar.

El video que sigue muestra cómo los chicos aprenden a utilizar Scratch, un entorno de programación que se utiliza para realizar animaciones y mezclar audios y videos, que no requiere conocer previamente lenguajes computacionales. Pero muestra también la naturalidad con la que los niños de 8 años distinguen entre sistemas operativos y manejan conceptos que descolocarían a más de un adulto, como “terminal de root” o “apt-get install”.

“Scratch es un programa que está en Huayra -lo podés instalar en otro sistema operativo pero nosotros lo tenemos en Huayra-, que te permite hacer películas, cortos, videos, crear tus propias animaciones… y nosotros lo instalamos a partir de la terminal de Linux”, explica uno de los chicos en el comienzo.

La docente que introdujo a los chicos en el uso de Scratch es María Eugenia Nuñez, usuaria de software libre desde 2007 (y autora de un blog en el que discurre entre las Tics y la enseñanza), quien también les enseñó a los chicos a instalar Huayra -el sistema operativo desarrollado para las netbooks del Plan Conectar Igualdad- en sus computadoras.

Si bien las computadoras del Plan Sarmiento, que les entregan a los chicos de nivel primario en la Ciudad de Buenos Aires, traen Debian como sistema operativo, Huayra, a su vez basado en Debian, está directamente enfocado a las necesidades educativas de alumnos y maestros.

“En el aula se necesitan equipos que respondan a nuestras necesidades evitando la pérdida de tiempo innecesaria y que permitan a los chicos analizar distintas situaciones. Navegar sin demoras, instalar archivos de diversas maneras, poder ver como funciona un programa mientras se usa, son algunas de las cosas que los chicos señalan como positivas en utilización de GNU/Linux y son las que yo destaco como motivo de mi elección”, sostuvo la docente en diálogo con Télam.

No es la única en su curso de 3º grado que tiene en claro las ventajas de un sistema operativo sobre otro. “Lo mejor de Huayra es que no tiene virus y, leí, en vez de preguntarte si querés instalar algo aunque sea peligroso, como hace, por ejemplo Windows, no te los instala directamente”, grafica en el video uno de los chicos.

María Eugenia Nuñez eligió utilizar Scratch en la clase porque “es un programa de inicio en la programación, de manera totalmente intuitiva”, según sostiene en el video. Aunque, explica, “lo importante es que los chicos tengan el espacio para pensar su proyecto, para pensar su idea, poder explicarla y, a partir de eso, llevarla adelante. Y después poder dar cuenta de lo que hicieron (…) no tiene que ver con un área de contenidos ni con un contenido específico, sino que es mucho mayor”.

La escuela en la que trabaja Nuñez apoya “todos” los proyectos que impliquen construcción de conocimiento y creatividad con amplia libertad para efectivizarlos. “Es una institución que se caracteriza por asesorar y acompañar el trabajo de todos sus docentes a través de distintos niveles de coordinación”, consideró.

Sin embargo, si bien la docente es consciente de que su modalidad de trabajo llama la atención de sus compañeros, reconoció que “es muy difícil para un docente sin capacitación específica abordar este tipo de proyectos”.

“Los chicos nacieron en un mundo tecnológico pero necesitan aprender sobre él y eso requiere de conocimientos que no todos los docentes tienen. Estoy convencida de que la informática debería tener un espacio propio dentro de la currícula de los distintos niveles”, consideró.

Fuente consultada: Télam

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