Charlotte Caniggia descubrió nuevos gustos en Buenos Aires

Charlotte Caniggia descubrió nuevos gustos en Buenos Aires

(CABA) Luego del difícil momento que el tocó vivir en la mesa de Mirtha Legrand, Charlotte Caniggia regresó a la pista con el humor que la caracteriza y divirtió a todos. Tomó mate y comió dulce de leche por primera vez, habló de las diferencias que existen entre sus padres y aseguró que “cuando está borracha” se come dos choripanes en la Costanera.

Su frescura y, en algunos casos, impunidad a la hora de hablar la hacen la concursante más divertida y que mejor “previa” tiene en el reality. Por esta misma razón, el conductor de El Trece aprovecha para explotar cada segundo la inocencia, confianza y descaro de la hija de Mariana Nannis.

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La favorita de todos e imbatible en el teléfono contó intimidades de la familia Caniggia. Charlotte explicó la razón por la que en su casa no se cocina, asegurando que al “Pájaro” Caniggia no le gusta y hasta rechaza la comida que cocina Nannis. “Papá dice que porquería que es esto”, expresó.

En esa misma línea, la participante del Bailando reveló que el ex jugador de la Selección Argentina se cuida mucho con las comidas, cosa que no hace su mamá. “Papá va al supermercado y compra sus cosas y después mi mamá va aparte y compra todo para la casa”, contó y agregó: “La casa está llena de comida, pero para papá nunca hay nada”.

Marcelo Tinelli decidió darle a probar a Charlotte por primera vez un mate. “Lo tomo yo un poquito, total sabés que acá el mate se comparte”, le dijo el conductor y, muy rápida, la participante le respondió: “Vos no tenés nada ¿No, Marce?”. Las risas nuevamente invadieron el estudio de ShowMatch y antes de tomar el mate que le trajo la producción, Charlotte preguntó: “Por qué no me trajiste un vodka o algo”. Tras beberlo, la respuesta, un tanto obvia y típica de alguien que no probó nunca un mate, salió a la luz. “Está re amargo, parece pasto esto Marce”, concluyó.

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Por último, Charlotte probó el dulce de leche, dijo que le gustó y reveló que cuando “esta borracha se clava dos choripanes” a la salida de los boliches en la Costanera. “No me gusta la comida dulce porque papá me decía que estaba gordita cuando era chica”, finalizó la extrovertida participante del bailando 2016.

Divirtió, se explayó y, por momentos, se adueñó de uno de los programa más visto del país. Un show que también recibió su premio a la hora del baile, ya que logró uno de los puntajes más altos del tango con 33 puntos y que, como no suele ocurrir habitualmente, podría dejarla fuera de la sentencia. NT