Buenos Aires, 19/08/2017, edición Nº 2078

Chacarita, Liniers, San Telmo y Caballito: cuatro mercados para recorrer el feriado

Tradición, buen precio, comidas insólitas y muchas más características dan entidad a estos puntos gastronómicos porteños. (CABA) En Chacarita, Liniers, San Telmo y Caballito se hallan cuatro mercados que a pesar de haber sido fundados en tiempos diferentes, los une la oferta gastronómica que convoca a cientos de porteños. Por Estados Unidos, Defensa, Carlos Calvo y Bolívar se ingresa al mítico Mercado de San Telmo. “Un degradé infinito que empieza...

Tradición, buen precio, comidas insólitas y muchas más características dan entidad a estos puntos gastronómicos porteños.

mercado de san telmo

(CABA) En Chacarita, Liniers, San Telmo y Caballito se hallan cuatro mercados que a pesar de haber sido fundados en tiempos diferentes, los une la oferta gastronómica que convoca a cientos de porteños.

Por Estados Unidos, Defensa, Carlos Calvo y Bolívar se ingresa al mítico Mercado de San Telmo. “Un degradé infinito que empieza con antigüedades, avanza hacia el vintage, sigue con usados y desemboca, como si nada, en objetos comunes y corrientes del día a día”, definen en Brando.

El Clásico de Caballito, El Mercado del Progreso, está allí desde fines del siglo XIX: “Cada local tiene su historia, cada puestero viene de una larga línea de verduleros, pescaderos o almaceneros”.

En El Progreso encontrás la mejor calidad y variedad de algunos básicos. También es un buen mercado para ciertos ingredientes únicos, por raros o por pasados de moda”.

Sobre Chacarita, en Federico Lacroze 4181, repasan: “Cada miércoles y sábado por la mañana, arranca una feria de pequeños productores de verdad. El Galpón se dedica a los productos orgánicos, pero esto no significa que solo sean bienvenidos los vegetarianos”.

Orgánica y artesanal también puede ser la producción de pollos y carnes, fiambres y lácteos; de hecho, este es de los poquísimos rincones en los que podés conseguir un lomito ahumado auténtico, un conejo bien criado y hasta una morcilla casera sin químicos”, aclaran.

Por último, en Liniers está el Mercado Andino: “Donde Rivadavia se encuentra con la General Paz, ahí te esperan Bolivia y Perú juntos: unas tres o cuatro cuadras a lo largo de José León Suárez, donde sos un auténtico y absoluto sapo de otro pozo”.

“En realidad, no es un mercado formal, ni en infraestructura ni en organización. Simplemente, tras la desaparición del viejo Mercado de Liniers (hoy un triste shopping) se sumó, a una gran cantidad de locales peruanos y bolivianos a la calle, un sinfín de puestitos y tienditas en las veredas”, suman.

Está a la altura de av. Rivadavia 11.600, sobre las calles José León Suárez, Ramón Falcón e Ibarrola. Todos los días.

 

 

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